Belén Casas
(España) Vicepresidenta del Ateneo Iberófono Juan Latino. Licenciada en Diseño Digital y máster en Creatividad Publicitaria. Diplomada en Estrategia, Geopolítica y Seguridad Internacional en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Ha cursado estudios de Comunicación Audiovisual, así como formación en escritura creativa. Su trayectoria combina creación visual y comunicación estratégica. Mantiene una sólida conciencia iberófona, reforzada por sus vínculos familiares con México. Actualmente se encarga de la gestión de redes sociales del periódico La Iberofonía.
La tensión en Minneapolis volvió a escalar esta semana tras un nuevo enfrentamiento entre agentes federales y manifestantes, lo que llevó al presidente Donald Trump a amenazar con invocar la Insurrection Act, una norma del siglo XIX que permitiría desplegar tropas militares dentro del territorio estadounidense.
La advertencia llega en medio de una oleada de protestas contra el ICE, intensificadas desde la muerte de Renee Good, una ciudadana estadounidense abatida por un agente migratorio la semana pasada. Aquel suceso desató manifestaciones en varias ciudades del país y provocó que la administración Trump reforzara los operativos de control migratorio con cientos de agentes adicionales.
Un nuevo tiroteo reaviva la crisis
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el último episodio ocurrió el miércoles por la tarde, cuando un agente federal intentó realizar un control de tráfico “selectivo” a un ciudadano venezolano. El hombre huyó en su vehículo, chocó contra un coche estacionado y trató de escapar a pie. Durante el intento de detención, el DHS asegura que el sospechoso agredió violentamente al agente.
En el forcejeo, dos personas que se encontraban en un apartamento cercano habrían salido a la calle y atacado al agente con una pala para nieve y el palo de una escoba. Tras liberarse, el sospechoso volvió a unirse a la agresión, momento en el que el agente efectuó lo que las autoridades calificaron como “disparos defensivos”, hiriendo al hombre en una pierna.
Los tres implicados se atrincheraron posteriormente en un apartamento antes de ser detenidos. Tanto el agente como el herido fueron trasladados a un hospital.
Gas lacrimógeno y choques nocturnos
Horas después del incidente, decenas de manifestantes se concentraron en la zona. La policía federal respondió con gas lacrimógeno y artefactos de distracción, mientras se producían actos de vandalismo contra vehículos oficiales y consignas abiertamente hostiles al ICE.
Imágenes difundidas por medios estadounidenses muestran a agentes formando cordones de seguridad y a manifestantes persiguiendo a las fuerzas federales por el vecindario, en un clima que las autoridades locales califican de “explosivo”.
Choque político y amenaza de militarización
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, pidió públicamente calma y advirtió que la situación actual “no es sostenible”. Al mismo tiempo, criticó el enfoque del gobierno federal, al que acusa de provocar más caos que seguridad.
En paralelo, el gobierno de Minnesota y varias ciudades del área metropolitana presentaron demandas contra las autoridades federales, alegando detenciones sin orden judicial y uso excesivo de la fuerza. Un juez federal rechazó, por ahora, emitir una orden de restricción temporal, aunque aclaró que su decisión no prejuzga el fondo del caso.
Desde Washington, Trump endureció el tono y dejó abierta la posibilidad de activar la Insurrection Act si las protestas continúan. De hacerlo, sería uno de los pasos más graves en la confrontación entre el poder federal y las autoridades locales, reavivando el debate sobre la militarización del orden público y el uso de la inmigración como eje central de la política de seguridad.
Trump dice que irá a Irán a defender la democracia. Vista la situación en Minneapolis, quizá sea Europa quien deba ir a EE. UU. a proteger el derecho a protestar.
Fuente: CNN, TRT Español


