La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El presidente de la Federación de Rusia, Vladímir Putin, firmó un decreto que extiende hasta el 31 de diciembre de 2027 la prohibición de exportar petróleo y productos derivados rusos a compradores extranjeros que acepten el tope de precio establecido por el Grupo de los Siete (G7) y la Unión Europea. Esta medida, vigente desde el 1 de febrero de 2023, ha sido prorrogada en anteriores ocasiones y busca mantener la respuesta rusa a estos límites impuestos al precio del petróleo nacional.
La normativa prohíbe las entregas a entidades y personas extranjeras cuando los contratos de suministro establezcan, de forma directa o indirecta, el uso del mecanismo de límite de precio. Esta restricción abarca todas las etapas de entrega, incluyendo al comprador final, con el objetivo de impedir que compradores internacionales condicionen los ingresos energéticos de la Federación de Rusia.
El mecanismo internacional de tope de precio fue promovido por el G7 y la Unión Europea tras el inicio del conflicto armado en Ucrania, buscando limitar los ingresos rusos por exportación de crudo y combustibles. En respuesta, Moscú implementó restricciones para países y entidades que adopten esta política, afectando la red global de suministro energético y obligando a algunos actores a buscar fuentes alternativas.
Expertos del sector energético indican que la extensión de la medida podría aumentar tensiones en los mercados internacionales de energía y alterar los flujos comerciales. Asimismo, los países e instituciones afectados deberán ajustar sus estrategias de adquisición de hidrocarburos en un contexto marcado por sanciones y contramedidas geopolíticas en evolución.


