Monterrey: expulsar a los trabajadores regios para uso y beneficio de sujetos hidropónicos

Mientras el Mundial impulsa nuevas inversiones y desarrollos inmobiliarios, amplios sectores de la población afrontan procesos de desplazamiento y pérdida de arraigo urbano


Semblanza José Luis Vázquez Gómez Semblanza José Luis Vázquez Gómez

(México) Psicólogo y militante activo de Vanguardia Mexicana desde 2023, siendo electo secretario general desde 2025. Ha participado en varios coloquios, seminarios y encuentros de política y filosofía en México, entre los que destacan: “Seminario de política en Latinoamérica” y los “Primeros encuentros de Materialismo filosófico de México”.

De las 3 ciudades anfitrionas en México para la copa del mundo 2026, Monterrey es la que mas ha cambiado desde al última vez que se albergó el evento mas importante del balompié internacional, en 1986, en ese entonces el Área Metropolitana de Monterrey unos 2.5
millones de habitantes y abarcaba unas 35,000 hectáreas. 40 años después la ciudad ha incrementado su numero de habitantes a unos 5.3 millones, y su extensión a mas de 101,000 hectáreas, es decir que en ese tiempo ha duplicado su población y casi triplicado su extensión territorial, un fiel reflejo del desplazamiento del núcleo de poder económico del país, con su correspondiente influencia en poder blando, hacia el norte, cerca de la frontera con EE.UU. (fruto del viraje a un modelo económico centrado en maquila para su exportación a la angloamérica a partir de la venta de las empresas estatales en los 90s).


Este ascenso tan marcado de Monterrey, que lleva ocurriendo de forma sostenido por décadas, se combinó con un programa de Desarrollo Orientado al Transporte (D.O.T.) desde el 2010, el cual a grosso modo es una forma de aumentar la densidad poblacional en el área metropolitana y reducir retrasos por altos volúmenes de tráfico vehicular, en principio este tipo de iniciativas significan una ciudad con un sistema de transporte público robusto y nutrido, además de barrios con suficientes servicios como para cubrir las necesidades
básicas de sus habitantes de forma mas o menos autónoma, lo que la convertiría en una ciudad perfectamente condicionada para albergar eventos masivos como un mundial sin condicionar mucho las condiciones de vida de sus habitantes, esto incluso en países
capitalistas de tendencia socialdemócrata; pero el caso de la Sultana del Norte la cosa es muy distinta desde el vamos.


El Censo de población y vivienda del año 2010 dio a conocer la existencia de 5,304 viviendas abandonadas, de un total de 17,078 localizadas en el polígono del Centro Metropolitano de Monterrey (CMM). El abandono de la vivienda propicia la creación de focos de inseguridad, deterioro del espacio urbano e infraestructura existente y hace menos atractivo comprar y/o vivir en el sector; Con la finalidad de fomentar la inversión inmobiliaria del CMM, las dependencias gubernamentales realizaron modificaciones al Plan de Desarrollo Urbano 2013-2025 para buscar “Rejuvenecer” y “Reducir el rezago social” de la zona y eventualmente de toda el Área Metropolitana de Monterrey, dejando del lado el lenguaje rebuscado propio de presentaciones oficiales, el objetivo real del plano cuando se analiza de forma crítica es acelerar el proceso de concentración de capital en el ciclo inmobiliario mediante la construcción de vivienda nueva pensada para la especulación inmobiliaria (particularmente en una variante propia de esta época) y de construcciones pensadas para
centros comerciales de gran impacto y en algunos casos de exclusividad, un fenómeno al que comúnmente se le refiere como gentrificación.

Zona Barrio Antiguo de Monterrey


En torno al concepto de gentrificación, o “aburguesamiento” como suele traducirse para no caer en anglicismo, hay mucho que puede criticarse pero buscando ser breves nos limitaremos a dar una definición convencional, en generar suele referirse al fenómeno de
desplazamiento de la población oriunda o “nativa” de una localidad mediante la aplicación de medidas gubernamentales (cambios de uso de suelo, venta a privados de espacios bajo administración pública, etc.) y de presiones económicas (subida de rentas, compra a gran
escala de inmuebles, no renovación de contratos de renta, etc.) por diversos sujetos y, principalmente, grupos de gestión de capital inmobiliario privado con el fin de que el consiguiente espacio “vacío” que dejo la población desplazada pueda usarse para realizar
proyectos de grandes plazas comerciales, torres habitacionales o “desarrollos mixtos” que tengan un valor inmobiliario muy superior y atraigan sujetos con poder adquisitivo (o con capacidad de deuda) muy superior al de los habitantes originales, es decir burgueses de
varios tipos, “aristócratas obreros” o incluso aristócratas tradicionales.


Siendo justos este fenómeno (como el de la infraestructura a medias y la inseguridad) está igual de presente en todas las ciudades grandes de México, y obviamente en las 3 grandes metrópolis del país, pero en Monterrey el caso se ve especialmente acentuado en el municipio original, el centro histórico de la ciudad, donde según el Censo del INEGI, la población en el municipio pasó de más de 35 mil en 1990 a solo 16 mil 300 en 2020 y en 2023 se registró un preocupante 22 % de abandono inmobiliario en Barrio Antiguo, con 83 propiedades deshabitadas de un total de 378. Aquí también se muestra la mutación mas reciente del fenómeno de “aburguesamiento”, si bien la reducción de población y las viviendas desocupadas pueden parecer contra intuitivas al objetivo original de “repoblar” los
barrios con gente que retroalimente el circuito de reproducción ampliada capitalista mas eficientemente, la realidad es que de hecho es un indicador de que la mayoría de las nuevas unidades habitacionales, y los servicios del sector terciario que les acompañan, están aún mas optimizadas para atraer a ese tipo de habitante, que en la actualidad es al que podemos describir como sujeto hidropónico, descritos inicialmente por Alicia Melchor Herrera, estos son sujetos desarraigados, sin vínculos profundos (y cada vez más sin vínculos en absoluto) con la tierra donde viven y la gente de ahí, que tampoco mantienen relaciones estables ni forman familias ni comunidades estables (como un cultivo que es germinado fuera de la
tierra).


Es principalmente para estos sujetos hidropónicos que están pensados los desarrollos nuevos desarrollos que vemos construirse sin parar en nuestras ciudades y que las están transformando en el nuevo “sitio de moda” para el entretenimiento y disfrute, siempre
pasajero, de una parte de estos sujetos, y que termina generando desplazados en una situación tal de precariedad que estos se terminan, a su vez, hidroponizando pero a consecuencia de la lucha por sobrevivir que los pone en constante cambio de espacio y evita
que formen familias o arraigo alguno.


Para esos sujetos y para el Capital el mejor tipo de residencia posible es la temporal, para usarse unas semanas o meses y después dejarse, por tanto la baja tasa de ocupación en este punto es esperable e incluso deseable, pues el momento para el cual estaban pensados
es para el mes en que transcurrirán los partidos del mundial en Monterrey y los años inmediatamente posteriores al termino del evento para buscar maximizar ganancias a corto y mediano plazo, tras eso todos estos desarrollos novedosos probablemente pasaran a estar nuevamente en abandono, pero ahora con los habitantes tradicionales, de clase trabajadora, desplazados hacia municipios periféricos del AMM y teniendo que moverse constantemente
de la periferia al centro con condiciones de vida similares o inferiores a las que tenían cuando aun residían en el centro.


Por casos como estos es que la planeación, construcción y distribución de las ciudades en si, que está también atravesada por la dialéctica de clases, Estados e Imperios, solo puede serle útil a la clase trabajadora, formada por obreros y campesinos, si la misma se eleva a la condición de clase nacional, tomando el poder del Estado, de otro modo las ciudades, los pueblos y en general los sitios donde vivimos le servirán primera y principalmente solo al Capital.

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