Belén Casas
(España) Vicepresidenta del Ateneo Iberófono Juan Latino. Licenciada en Diseño Digital y máster en Creatividad Publicitaria. Diplomada en Estrategia, Geopolítica y Seguridad Internacional en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Ha cursado estudios de Comunicación Audiovisual, así como formación en escritura creativa. Su trayectoria combina creación visual y comunicación estratégica. Mantiene una sólida conciencia iberófona, reforzada por sus vínculos familiares con México. Actualmente se encarga de la gestión de redes sociales del periódico La Iberofonía.
En pleno impacto internacional por la liberación de nuevos archivos del caso Epstein, la atención global vuelve a desplazarse hacia Gaza, donde Israel ha retomado ataques mortales pese a la vigencia de un alto el fuego y la liberación de todos los rehenes. La coincidencia temporal ha reavivado críticas sobre impunidad, dobles raseros y falta de voluntad real de paz.
Turquía eleva el tono: “Israel no busca la paz”
El Ministerio de Exteriores de Turquía condenó los bombardeos y afirmó que las violaciones reiteradas del acuerdo demuestran que Israel “no busca la paz en la región”. Ankara advirtió que estos ataques amenazan los esfuerzos internacionales para estabilizar la Franja y exigió el cumplimiento íntegro del Plan de Paz, con énfasis en mantener el alto el fuego y permitir la entrada sin trabas de ayuda humanitaria a Franja de Gaza.
Víctimas pese a la tregua
En las últimas 24 horas, cerca de 30 personas murieron en ataques en distintos puntos del enclave —incluida una familia entera— y decenas resultaron heridas. Según cifras sanitarias locales, desde el inicio del alto el fuego se contabilizan 509 muertos y 1.405 heridos. En el balance total desde octubre de 2023, las autoridades de Gaza elevan las cifras a más de 71.700 fallecidos y 171.000 heridos.
Un contexto que agrava la desconfianza
Mientras salen a la luz documentos sensibles del caso Epstein —que vuelven a sacudir la credibilidad de élites y redes de poder—, la continuidad de la violencia en Gaza refuerza la percepción de impunidad. Para varios gobiernos y observadores, la tregua sin garantías y la ayuda humanitaria condicionada erosionan cualquier narrativa de desescalada.
La presión internacional, a prueba
Ankara pidió a la comunidad internacional pasar de las declaraciones a los mecanismos de cumplimiento, subrayando que sin verificación efectiva y consecuencias, los acuerdos quedan vacíos. El foco vuelve a estar en quién garantiza la paz y quién responde por las violaciones.


