Jaime Goig
(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.
Jaime Mercant Simó, investigador vinculado al Centre d’Estudis Teològics de Mallorca y a la Biblioteca Diocesana de Mallorca, firma en Salmanticensis un artículo de gran interés para comprender la fuerza doctrinal de la Escuela de Salamanca: La limosna y la causa de los pobres en el planteamiento tomista de Francisco de Vitoria. El estudio analiza la doctrina moral de Francisco de Vitoria sobre la limosna corporal, especialmente a partir de sus comentarios a la Secunda Secundae de Santo Tomás de Aquino, y muestra que, para el maestro salmantino, la ayuda al pobre no pertenece solo al ámbito de la devoción privada, sino también al terreno de la justicia, el derecho natural y el bien común.
El valor del texto está en que desmonta una imagen empobrecida de la tradición tomista. La limosna no aparece aquí como gesto sentimental, ni como residuo piadoso de una sociedad premoderna, sino como una obligación moral con consecuencias sociales y políticas. Mercant Simó reconstruye una línea doctrinal que va de los Santos Padres a los escolásticos medievales, pasa por Santo Tomás y Cayetano, y culmina en el rigor de Francisco de Vitoria. El resultado es una lectura incómoda para cualquier época que pretenda convertir la propiedad en un derecho absoluto y la pobreza en un problema exterior al orden moral.
La tesis central es clara: los bienes superfluos no son moralmente neutros cuando existe necesidad grave o extrema. Vitoria sostiene que, ante la extrema necesidad del pobre, el rico no solo está obligado a dar de lo que le sobra, sino incluso a reducir parte de aquello que mantiene su posición social. La propiedad privada queda reconocida, pero no divinizada. Está subordinada al destino común de los bienes, al derecho natural y a la conservación de la vida. En esa clave, la riqueza deja de ser una simple posesión individual y se convierte en una administración sometida a juicio moral.
El artículo alcanza especial fuerza cuando aborda el llamado “vicio de inhumanidad”. Vitoria no condena la riqueza por sí misma, sino la retención egoísta de los bienes cuando hay pobres desatendidos. La omisión de la limosna no es presentada como una falta menor, sino como una forma de ruptura con el prójimo. En la interpretación que expone Mercant Simó, el rico que conserva bienes superfluos mientras otro padece necesidad grave incurre en una forma de injusticia, porque priva al necesitado del uso de aquello que, por naturaleza, está ordenado al sustento humano.
Esta lectura tiene una dimensión cultural decisiva para el mundo hispánico. La Escuela de Salamanca no fue solo un laboratorio de categorías jurídicas internacionales ni un antecedente de debates económicos posteriores. Fue también una escuela de pensamiento moral sobre la comunidad política, la justicia de los bienes y los límites del poder económico. Falsearla deliberadamente como “prólogo del liberalismo económico” es amputar una parte esencial de su herencia. En Vitoria hay propiedad, sí, pero también bien común; hay reconocimiento del propietario, pero también responsabilidad de la república; hay caridad, pero no una caridad despolitizada.
Uno de los puntos más relevantes del artículo es precisamente la función de la autoridad pública. Mercant Simó muestra que, en la tradición tomista examinada, la república puede intervenir ante la negativa obstinada de los ricos a distribuir bienes superfluos en situaciones de necesidad. No se trata de abolir sin más la propiedad, sino de recordar que la comunidad política tiene una responsabilidad superior en la ordenación de los bienes hacia el bien común. En esa perspectiva, el propietario no es dueño absoluto contra la sociedad, sino administrador responsable dentro de un orden moral.
La lectura también resulta incómoda para una religiosidad decorativa. Vitoria dirige críticas durísimas contra quienes prefieren financiar obras visibles de culto mientras descuidan a los pobres. El artículo recuerda que el maestro salmantino sospecha de ciertas donaciones piadosas cuando sirven para eludir la obligación de socorrer necesidades reales. En ese punto, el tomismo vitoriano no funciona como coartada conservadora, sino como acusación contra la hipocresía religiosa, la acumulación improductiva y la indiferencia ante la miseria.
Para la sección de Cultura de La Iberofonía, la recomendación de este artículo tiene un interés evidente: permite recuperar una tradición propia, hispánica, escolástica y católica, que piensa la economía desde la justicia y no desde el mero cálculo. Frente a una cultura contemporánea que suele oscilar entre el individualismo posesivo y las soluciones abstractas, Vitoria ofrece una arquitectura más exigente: la riqueza se mide por su ordenación al bien común, y la justicia social no nace de la moda ideológica, sino de una tradición intelectual profunda.
La conclusión del estudio es especialmente significativa: la injusticia en materia de bienes materiales consiste en privar a otros del uso que por naturaleza les corresponde, especialmente a los pobres; por eso, desde el catolicismo, la justicia debe exigir el auxilio a los necesitados como un deber fundado en el derecho natural y perfeccionado por la caridad. Esa síntesis convierte el trabajo de Jaime Mercant Simó en una lectura muy recomendable para quienes quieran comprender la potencia social, política y moral de Francisco de Vitoria y de la Escuela de Salamanca.
Fuente: Salmanticensis, artículo La limosna y la causa de los pobres en el planteamiento tomista de Francisco de Vitoria, de Jaime Mercant Simó.
Enlace al estudio: La limosna y la causa de los pobres en el planteamiento tomista de Francisco de Vitoria.


