La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Repaso de lo más relevante ocurrido en los últimos 15 días en Venezuela.
En estas dos semanas, Venezuela ha continuado viviendo cambios estructurales en su política interna y, especialmente, en su relación con Estados Unidos y otros actores globales. La transición política encabeza la agenda: tras el arresto del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez ha reforzado políticas de amnistía interna y ha buscado consolidar un diálogo pragmático con Washington. Al mismo tiempo, persisten tensiones legales en EE. UU. y decisiones estratégicas sobre la industria petrolera han marcado el rumbo económico y diplomático.
Política interior y transición institucional
Amnistía y liberación de detenidos
El 19 de febrero, la Asamblea Nacional aprobó una ley de amnistía orientada a liberar personas detenidas por razones políticas en el marco de los eventos recientes. La norma, impulsada por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, “busca facilitar la reconciliación” y aliviar tensiones internas en el camino hacia una estabilidad política más amplia.
A partir de la entrada en vigor de la ley, la Asamblea informó que más de 3200 personas han sido liberadas totalmente de prisión o de medidas restrictivas de libertad, tras evaluar más de 4 000 solicitudes. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han señalado que muchos solicitantes no han recuperado plena libertad y que cientos permanecen bajo medidas restrictivas u otros procesos judiciales en curso.
Este movimiento refleja un intento de equilibrio entre gestionar las expectativas de la sociedad civil y mantener un margen de control político durante una etapa de transición institucional compleja.
Política exterior y relaciones con Estados Unidos
1) Solicitud formal para levantar sanciones
En un mensaje público al presidente Donald Trump, la presidenta encargada Delcy Rodríguez solicitó oficialmente el cese de las sanciones y del bloqueo económico que afectan a Venezuela, planteando que las relaciones entre ambos países están entrando en una fase de cooperación. En ese mismo contexto, destacó que Venezuela “nunca ha sido país enemigo de Estados Unidos” y defendió la idea de un diálogo basado en la amistad y la cooperación económica.
Rodríguez hizo estas declaraciones tras un discurso del presidente Trump en el que este último se refirió a Venezuela como un posible “amigo y socio”, en un giro diplomático sustancial respecto a la postura tradicional de Washington.
2) Situación jurídica de Nicolás Maduro en EE. UU.
El expresidente de Venezuela y su esposa, Nicolás Maduro y Cilia Flores, enfrentan en Nueva York un proceso por cargos de narcotráfico y conspiración. La defensa legal de Maduro ha solicitado al tribunal que se desestime la acusación, alegando que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU. impidió el uso de fondos estatales venezolanos para cubrir sus gastos de defensa legal, lo que, argumentan, viola su derecho constitucional a una defensa adecuada bajo la ley estadounidense.
Este episodio ha añadido un nuevo componente al ya complejo escenario diplomático: cuestiones de derechos procesales, sanciones económicas y su aplicación, y percepción internacional de legitimidad en procesos judiciales que involucran liderazgo político de alto perfil.
3) Continuidad del estado de emergencia declarado por EE. UU.
El gobierno de Estados Unidos continuó oficialmente el estado de emergencia nacional respecto a Venezuela, vigente desde 2015, que fundamenta la imposición de sanciones y otras medidas de política exterior vinculadas a derechos humanos, corrupción y restricciones a la actividad económica del antiguo régimen. Este estado de emergencia fue renovado por un documento presidencial a mediados de febrero.
La continuación del estado de emergencia implica que Washington mantiene intactas herramientas legales para imponer sanciones, restringir transacciones financieras y controlar el acceso a activos, a pesar de ciertos avances diplomáticos y comerciales recientes.
4) Venezuela y las exportaciones de petróleo bajo supervisión estadounidense
En el ámbito económico–diplomático, una de las señales más llamativas de reconfiguración de relaciones es el acuerdo de suministro de petróleo gestionado con supervisión estadounidense, que permite la venta controlada de crudo venezolano en mercados globales. El secretario de Energía de EE. UU. proyectó que, para finales de febrero, las exportaciones bajo este mecanismo podrían superar los 2 000 millones de dólares, con participación de empresas como Vitol y Trafigura y con mercados abiertos en la Costa del Golfo estadounidense, Europa y Asia.
Paralelamente, críticas y ajustes legales dentro de Venezuela han llevado a la suspensión de 19 contratos de participación en la producción de petróleo y gas, firmados durante la administración anterior, como parte de una revisión más amplia de la política petrolera del país, sin que ello afectara de momento la producción.
Esto marca una articulación entre políticas domésticas de hidrocarburos y la geopolítica energética en un contexto post-Maduro que busca atraer inversión y asegurar mercado para un recurso estratégico.
Otros asuntos internos relevantes
Renuncia y rotación en altos cargos judiciales
En las últimas semanas se ha reportado la renuncia del fiscal general y cambios en la Defensoría del Pueblo, con el nombramiento de Larry Devoe como fiscal general temporal. Estas modificaciones son vistas por analistas como parte de la reconfiguración institucional en curso, con repercusiones en la agenda de justicia y modelo de independencia judicial en el país.
Economía y mercado
La transformación en la política petrolera, el retorno parcial del crudo venezolano a los mercados globales y la apertura de nuevas licencias de exportación supervisadas por Washington están generando señales mixtas en el mercado, con expectativas de ingresos y flujos financieros que podrían modificar la dinámica económica en las próximas semanas. Estas medidas configuran una transición gradual hacia un modelo de comercio petrolero más integrado en la economía global.
Ámbito iberófono
Las relaciones de Venezuela con España y la Unión Europea también han sido objeto de movimiento diplomático. El ministro de Asuntos Exteriores español solicitó al bloque europeo considerar el levantamiento de sanciones contra la presidenta interina Delcy Rodríguez, tras la aprobación de la ley de amnistía y otros pasos hacia la transición, insistiendo en que las medidas punitivas deben ser herramientas para promover el diálogo democrático.


