Juan Lacomba
(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.
Este viernes 1 de mayo de 2026 se cumplen dos años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Ecuador y China. Desde su implementación, el acuerdo ha favorecido el aumento de las exportaciones ecuatorianas, principalmente en productos como camarón, banano, cacao, madera, pitahaya y alimentos procesados. Además, el acceso a maquinaria, tecnología e insumos chinos ha fortalecido la competitividad del sector industrial ecuatoriano.
Conforme al acuerdo, China se ha consolidado como un socio clave para Ecuador. Las exportaciones ecuatorianas a China han experimentado un crecimiento significativo, y el acuerdo también ha facilitado el acceso a productos chinos que contribuyen a la mejora de la infraestructura y la producción local. Sin embargo, el comercio entre ambos países sigue concentrado en pocos sectores, lo que limita el potencial de diversificación.
Las autoridades ecuatorianas han señalado que el principal desafío es transformar la relación comercial hacia una estrategia de diversificación exportadora. En este sentido, se hace necesario acelerar los protocolos fitosanitarios y zoosanitarios, habilitar nuevas plantas, ampliar la presencia institucional ecuatoriana en China y fortalecer la promoción comercial en ciudades clave, además de Beijing.
Por otro lado, el sector privado deberá adaptarse a las particularidades del mercado chino, que requiere una estrategia comercial distinta. China no solo es un mercado más grande, sino que presenta características específicas en términos de demanda y expectativas comerciales, por lo que la adaptación cultural y la inversión en tecnologías como el comercio electrónico son esenciales para aprovechar las oportunidades que ofrece este acuerdo.
En dos años, el TLC ha mostrado resultados positivos en términos de expansión comercial. No obstante, Ecuador aún enfrenta el reto de aprovechar todas las oportunidades que ofrece el acuerdo, transformando las ventajas arancelarias en un impulso para el desarrollo de su economía.


