La central eléctrica de Ukudu prevé entrar en funcionamiento antes del 31 de diciembre

La comisión reguladora autoriza un contrato de 1,4 millones de dólares para mantener Cabras 1 y 2 operativas hasta mayo

Central eléctrica en Ukudu Guam

Juan Lacomba Juan Lacomba

(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.

La nueva central eléctrica de Ukudu, en Guam, prevé iniciar operaciones antes del 31 de diciembre, o incluso unos días antes, según informó la Guam Power Authority (GPA) a la Public Utilities Commission (PUC). El calendario depende de la finalización de los ensayos técnicos obligatorios previos a la puesta en servicio comercial de la instalación.

La actualización fue presentada el lunes por la subdirectora general de la GPA para administración, Tricee Limtiaco, durante una reunión nocturna de la PUC. De acuerdo con la responsable, la planta se encontraba realizando un test de fiabilidad de siete días, iniciado el domingo de la semana anterior.

El ensayo consiste en el funcionamiento ininterrumpido de la central durante siete días consecutivos. En la primera jornada, la planta se desconectó automáticamente, lo que provocó breves interrupciones del suministro eléctrico, y no reanudó las pruebas hasta el lunes siguiente. Desde entonces, la GPA indicó que no se han registrado nuevos apagones.

Limtiaco explicó además que la central podría someterse a una prueba adicional de “black start capacity” antes de Nochebuena. Este procedimiento evalúa la capacidad de la instalación para reiniciar el sistema eléctrico tras un apagón total o parcial de la red insular. “Después de eso, la planta solo tendrá que detenerse brevemente y debería quedar totalmente comisionada”, señaló ante los reguladores.

El contrato establecía que la empresa Guam Ukudu Power debía entregar la central completamente operativa el 30 de septiembre, plazo que no se cumplió. El retraso supuso la pérdida de un incentivo de 4 millones de dólares vinculado a una entrada anticipada en funcionamiento. El calendario original preveía la activación en abril de 2024, pero los daños causados por el tifón Mawar obligaron a aplazar la fecha hasta enero de 2026.

Según el contrato, por cada día de retraso posterior al 30 de septiembre, la empresa constructora debe abonar 240.000 dólares en penalizaciones a la GPA, una cantidad que superará los 22 millones de dólares a 31 de diciembre. Un día después de completarse el comisionamiento total, la planta será considerada oficialmente en operación comercial.

De forma paralela, la PUC aprobó la ampliación de un contrato para mantener en funcionamiento las centrales térmicas Cabras 1 y 2, con cerca de 50 años de antigüedad, hasta el mes de mayo. El coste estimado del acuerdo asciende a 1 millón de dólares en honorarios de gestión, más 400.000 dólares en gastos de operación y mantenimiento, según la GPA. El contrato corresponde a Taiwan Electrical & Mechanical Services Inc.

Las centrales Cabras seguirán operativas como respaldo del sistema eléctrico, en caso de incidencias en la nueva planta de Ukudu. “Si por cualquier motivo la planta de Ukudu no entra plenamente en servicio antes del 31 de diciembre, necesitaremos este respaldo”, afirmó el asesor jurídico de la PUC, Anthony Camacho.

La GPA indicó que las centrales deberán consumir las existencias de fuelóleo de ultra bajo contenido en azufre, un combustible que no utilizan otras instalaciones de la autoridad. Aunque el contrato se extiende hasta mayo, la entidad mantiene el objetivo de retirar las plantas en marzo, conforme a un acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), que establece su cierre seis meses después de la entrada en servicio de Ukudu.

El incumplimiento de ese acuerdo podría conllevar sanciones económicas significativas. Limtiaco señaló que la GPA ha informado a la EPA de los retrasos, aunque la agencia federal ha permanecido “inusualmente silenciosa” hasta ahora.

Artículos