Jaime
El Gobierno dominicano ordenó la suspensión de la docencia en todo el Distrito Nacional y en ocho provincias declaradas en alerta roja por los efectos de la tormenta tropical Melissa, que continúa provocando intensas lluvias y vientos en buena parte del país.
La decisión fue anunciada tras una reunión encabezada por el presidente Luis Abinader en el Palacio Nacional, acompañado por la vicepresidenta Raquel Peña y el ministro administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza.
Las autoridades también dispusieron que las labores en el sector público y privado concluyan a la una de la tarde de este miércoles, medida que podrá prolongarse según evolucione la situación meteorológica.
En alerta roja permanecen el Distrito Nacional y las provincias Santo Domingo, Peravia, San Cristóbal, Azua, Barahona, Pedernales, San José de Ocoa y San Juan.
Otras once provincias están bajo alerta amarilla y cuatro en verde, con posibilidad de que el número aumente si las precipitaciones continúan.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó de la activación de 1.455 albergues temporales y del despliegue de equipos de rescate en zonas vulnerables. Su director, general Juan Manuel Méndez, pidió especial precaución en comunidades próximas a ríos, cañadas y terrenos con drenaje deficiente.
La directora del Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET), Gloria Ceballos, advirtió que la tormenta se mantendrá prácticamente estacionaria sobre el territorio nacional, lo que podría generar acumulados de lluvia de hasta 300 milímetros. Esta lentitud, explicó, “favorece la organización del sistema y su posible fortalecimiento hacia categoría de huracán”.
Entre los servicios afectados figuran el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Embajada de Estados Unidos, que suspendieron actividades. También fueron pospuestos eventos culturales y comerciales, como la Expomóvil del Banreservas y el Festival Internacional de Teatro RD 2025.
Melissa se convierte en el fenómeno atmosférico más intenso que afecta a la República Dominicana en lo que va de año.
El Gobierno insiste en que la prioridad es la protección de la vida y la prevención de daños, mientras la ciudadanía enfrenta cortes eléctricos, inundaciones urbanas y suspensión de transporte público en varias zonas.
Los organismos de socorro mantienen la vigilancia permanente y recomiendan a la población no cruzar ríos ni carreteras inundadas hasta nuevo aviso.
Fuente: Diario Libre


