Jaime Goig
(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.
El Gobierno de la República Popular China afirmó que los intereses legítimos de China en Venezuela deben ser protegidos, al tiempo que reiteró su condena a la reciente operación militar de Estados Unidos contra el país sudamericano. Así lo declaró la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, durante una rueda de prensa regular en Pekín.
En sus declaraciones, la portavoz subrayó que Venezuela es un Estado soberano que posee “plena y permanente soberanía sobre sus recursos naturales y sobre todas las actividades económicas que se desarrollan dentro de su territorio”. En ese marco, recalcó que los derechos e intereses legítimos de terceros países en Venezuela, incluidos los de China, deben ser respetados y protegidos, en referencia directa a las inversiones y acuerdos bilaterales existentes entre Pekín y Caracas.
Mao Ning criticó con dureza la actuación de Estados Unidos, tanto por la operación militar ejecutada en territorio venezolano como por las exigencias posteriores formuladas a las nuevas autoridades interinas del país. En particular, rechazó la pretensión estadounidense de aplicar el principio de “América primero” en la gestión de los recursos petroleros venezolanos, una postura que, según Pekín, vulnera normas fundamentales del derecho internacional.
“La acción de Estados Unidos constituye un acto típico de intimidación, viola gravemente el derecho internacional, infringe la soberanía de Venezuela y socava los derechos legítimos del pueblo venezolano”, afirmó la portavoz. Estas declaraciones sitúan a China entre los actores internacionales que han expresado una oposición explícita a la intervención estadounidense y a cualquier intento de condicionar la política económica venezolana desde el exterior.
Las palabras de Mao Ning reflejan la preocupación de Pekín por la seguridad jurídica de sus intereses económicos en Venezuela, país con el que mantiene una relación estratégica desde hace más de dos décadas, especialmente en los ámbitos energético, financiero e infraestructural. China ha sido uno de los principales socios comerciales y acreedores de Caracas, y ha participado en proyectos vinculados a la explotación de hidrocarburos, transporte y desarrollo tecnológico.
Pekín ha evitado pronunciamientos sobre la legitimidad interna del nuevo Ejecutivo, centrando su mensaje en la defensa del principio de soberanía estatal y en la protección de los compromisos internacionales previamente adquiridos.
Con esta postura, China se suma a un bloque de países que advierten sobre los riesgos de establecer precedentes de intervención militar y presión económica en Estados soberanos. Al mismo tiempo, envía una señal clara de que seguirá defendiendo sus intereses en Venezuela frente a cualquier intento de alterarlos por vías coercitivas, reafirmando su oposición a lo que considera una vulneración del orden internacional vigente.


