El Gobierno colombiano reconoce la soberanía marroquí sobre Sáhara Occidental

El anuncio, tras la toma de posesión, modifica la postura diplomática y abre negociación comercial


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

El Gobierno de Colombia comunicó el viernes 7 de junio de 2024 el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Esta decisión se produjo pocas horas después de la toma de posesión presidencial de Abelardo De la Espriella y representa una modificación respecto a la postura vigente desde 2022, cuando Colombia había restablecido relaciones diplomáticas con la República Saharaui.

El pronunciamiento se realizó tras un encuentro en Cali entre el vicepresidente José Manuel Restrepo, el canciller Omar Bula y el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, quien asistió a la ceremonia de investidura presidencial. La Cancillería colombiana indicó que esta medida pretende fortalecer los lazos bilaterales y servir a los intereses nacionales de Colombia.

El territorio del Sáhara Occidental está bajo control de Marruecos en aproximadamente un 80 % desde 1975, año en que España abandonó la zona. En 2007, Marruecos propuso ante la Organización de las Naciones Unidas que el territorio obtuviera autonomía bajo su soberanía, propuesta rechazada por la República Árabe Saharaui Democrática y el Frente Polisario, que reclaman un referendo de autodeterminación e independencia.

Las relaciones oficiales entre Colombia y la República Saharaui comenzaron en 1985 durante el gobierno de Belisario Betancur, permanecieron congeladas desde 2001 y fueron restablecidas en agosto de 2022 tras una reunión del entonces presidente Gustavo Petro con representantes saharauis y del Frente Polisario.

Según declaraciones del canciller Omar Bula, el reconocimiento de la soberanía marroquí es uno de los ejes centrales de la nueva estrategia diplomática. El vicepresidente José Manuel Restrepo agregó que se contempla negociar un tratado de libre comercio y fomentar inversiones desde Marruecos.

La decisión se enmarca en un cambio en la política exterior bajo el mandato de Abelardo De la Espriella, que incluye el cierre de diversas embajadas y consulados por razones presupuestarias, sin romper relaciones formales excepto con Cuba y Nicaragua. Medidas similares se aplicaron anteriormente durante el primer gobierno de Álvaro Uribe, con cierres de sedes diplomáticas y fortalecimiento de lazos bilaterales con Estados Unidos.

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