La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Estados Unidos propuso recientemente al Gobierno de Irán el acceso a una parte de sus fondos congelados con el objetivo de que la República Islámica renuncie a imponer tasas para el tránsito de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para el transporte internacional de petróleo y mercancías. La oferta se realizó durante conversaciones entre el enviado especial estadounidense y altos funcionarios de la administración estadounidense en Doha, según fuentes diplomáticas.
La iniciativa buscaba que Irán desistiera tanto de la imposición de tarifas de paso como de los reclamos sobre el control exclusivo del estrecho. No obstante, autoridades iraníes rechazaron la propuesta y defendieron su derecho a administrar el tráfico marítimo en esta zona estratégica. Fuentes militares iraníes anunciaron que adoptarán medidas estrictas contra los buques que naveguen por rutas no autorizadas por su Gobierno, elevando la tensión en una región con alta inestabilidad.
El monto de los fondos congelados que Washington habría ofrecido rondaría los cien mil millones de dólares, acumulados debido a sanciones internacionales previas. Estos activos permanecen fuera del alcance iraní por políticas de presión aplicadas por administraciones estadounidenses anteriores y respaldadas por aliados en diversas ocasiones.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, es un punto crítico para el comercio internacional de hidrocarburos. La postura iraní sobre el control y cobro de peajes ha generado preocupación internacional debido a la importancia de la libre navegación en esta área. Hasta la fecha, no se han reportado avances en las negociaciones tras el rechazo iraní a la oferta estadounidense.


