La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El acuerdo marco firmado el 26 de junio entre el gobierno de Israel y el gobierno del Líbano, con mediación de Estados Unidos, busca acabar con el conflicto armado en la frontera sur de Líbano. Este acuerdo prevé la retirada progresiva de las Fuerzas de Defensa de Israel de algunos sectores fronterizos, siendo reemplazadas por las Fuerzas Armadas Libanesas en un programa piloto.
Sin embargo, el acuerdo enfrenta críticas por parte de autoridades libanesas y actores armados. Nabih Berri, presidente del Parlamento libanés, manifestó que Beirut rechaza el pacto porque no asegura plenamente los derechos y demandas del Estado libanés en la frontera. Asimismo, Naim Qassem, líder del movimiento Hezbollah, calificó el acuerdo de “capitulación” y anunció que su grupo mantendrá la resistencia armada hasta la retirada total de las fuerzas israelíes del sur libanés.
Fuentes libanesas y analistas destacan que los protocolos complementarios del acuerdo permiten a Israel actuar militarmente contra Hezbollah si lo considera necesario, aspecto que es interpretado por sectores libaneses como una amenaza a la soberanía y una posible causa de inestabilidad.
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu calificó el acuerdo como un impacto contra Irán y confirmó que Israel mantendrá operaciones militares contra grupos armados en la frontera ante amenazas directas. La mediación diplomática estadounidense sigue activa, aunque la viabilidad del pacto depende de la aceptación interna y de una implementación efectiva de los compromisos adquiridos.


