La presidenta convoca una movilización nacional en defensa de la soberanía

Sheinbaum lleva a las plazas el caso de los estadounidenses muertos en Chihuahua


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

Sheinbaum ha convertido la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Chihuahua en un expediente de soberanía nacional. La presidenta convocó una movilización para el 31 de mayo en las plazas públicas de las 32 entidades federativas para defender el Estado mexicano ante lo que considera una ofensiva política y mediática.

El caso tiene una dimensión sensible porque medios locales señalaron a los dos fallecidos como posibles personas vinculadas a la CIA, mientras el Gabinete de Seguridad confirmó que ninguno tenía acreditación formal para participar en actividades operativas dentro del país. La Fiscalía General de la República evalúa posibles delitos en materia de seguridad nacional y citó a comparecer a autoridades de Chihuahua.

La convocatoria sitúa a Sheinbaum en una línea de continuidad con la doctrina mexicana de no intervención. El mensaje es que el Ejecutivo intenta fijar un límite político: la cooperación con Estados Unidos puede existir en materia de información, seguridad fronteriza o crimen organizado, pero no bajo operaciones no acreditadas en territorio mexicano.

El episodio afecta directamente a la relación con Washington. La presión estadounidense por fentanilo, cárteles y seguridad fronteriza se ha intensificado en los últimos años, mientras México defiende que cualquier operación debe pasar por canales formales y respetar su jurisdicción. El caso de Chihuahua introduce un elemento adicional: la posibilidad de que ciudadanos extranjeros actuaran sin reconocimiento oficial.

La movilización del 31 de mayo pretende funcionar como una demostración de fuerza interna y como mensaje exterior ante cualquier lectura que normalice la actuación de agencias extranjeras sin control del Estado mexicano.

Fuentes: TeleSUR.

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