El presidente boliviano critica el Plan Escudo Fronterizo

Rodrigo Paz reafirma la reivindicación marítima y apuesta por “puentes de la integración” con Chile

Asunción presidencial de Rodrigo Paz

Juan Lacomba Juan Lacomba

(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.

En el marco de la conmemoración del Día del Mar, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reafirmó en Puerto Quijarro, Santa Cruz, que la reivindicación marítima boliviana sigue siendo una causa irrenunciable. Paz criticó el enfoque de Chile sobre la frontera, especialmente en relación con el reciente Plan Escudo Fronterizo propuesto por el nuevo presidente chileno, José Antonio Kast, que incluye la apertura de zanjas en la frontera para frenar el ingreso irregular de migrantes. “Nos hicieron daño, diga lo que se diga, pero siempre el futuro es mejor”, declaró Paz, quien subrayó que Bolivia no está interesada en crear “zanjas” sino en “construir puentes de integración” con los países de la región.

Durante su discurso, el presidente boliviano recordó el impacto de la Guerra del Pacífico (1879-1884), cuando Bolivia perdió su acceso soberano al mar, y destacó que este hecho “no se repite en Bolivia”. “Lo que pasó en el Pacífico fue abandonar a la patria”, afirmó Paz, haciendo referencia a la lección histórica que Bolivia debe aprender para “ser más fuerte que nunca”.

Paz insistió en que el país está buscando nuevas alianzas estratégicas en la región, especialmente con Brasil y Paraguay, y que el futuro de Bolivia pasa por desarrollar su economía y fortalecer los lazos con las naciones vecinas. “Si somos capaces de desarrollar la economía, la economía va a abrir todas las puertas necesarias para volver a nuestro Pacífico y se beneficien todas las naciones”, expresó el mandatario, asegurando que su gobierno no busca hacer daño, sino más bien crear condiciones de cooperación mutua para el beneficio de todos los pueblos fronterizos.

El presidente también hizo un llamado a aprender de la historia, tomando como ejemplo al héroe nacional Eduardo Abaroa, quien murió el 23 de marzo de 1879 defendiendo el territorio boliviano durante la Guerra del Pacífico. “Nos enseñó a no rendirnos, pero que no sea el no rendirse con odio y bronca. El no rendirse ahora debe ser con amor, compromiso con la patria y con inteligencia”, concluyó Paz, dejando clara su visión para un futuro pacífico y próspero.

El acto central en Puerto Quijarro se desarrolló en un ambiente de reafirmación nacional, donde no solo se conmemoró la defensa del territorio, sino que también se subrayaron los esfuerzos diplomáticos de Bolivia por recuperar su acceso al mar a través de proyectos de integración regional. En cuanto a las tensiones con Chile, el mandatario boliviano se mostró firme en su postura de que el país no hará concesiones respecto a su soberanía marítima.

Paz también mencionó las alianzas con Brasil y Paraguay como parte de una estrategia integral para avanzar en el desarrollo económico de Bolivia, que pasaría por fortalecer la cooperación energética y de infraestructura, especialmente a través de la utilización de sus ríos como medios para acceder al océano Pacífico.

La Guerra del Pacífico sigue siendo un tema sensible en la política exterior de Bolivia, que desde entonces ha buscado recuperar su acceso al mar. El reciente enfoque del presidente José Antonio Kast en Chile, quien implementó el Plan Escudo Fronterizo para frenar el ingreso irregular de migrantes, ha generado tensiones en la relación bilateral. Las zanjas que se están construyendo en la frontera con Bolivia y Perú son vistas por muchos en Bolivia como una medida divisiva, mientras que el presidente Paz ha llamado a la integración, un enfoque que contrasta con las políticas de seguridad de su vecino del sur.

El discurso de Paz también resalta la importancia de construir puentes de cooperación, no solo con Chile, sino con todas las naciones iberoamericanas, en busca de un desarrollo conjunto. Bolivia, en este contexto, ha centrado sus esfuerzos en la integración energética y comercial con Brasil y Paraguay, con miras a fortalecer su economía y crear nuevas oportunidades para acceder al océano Pacífico, especialmente a través de su potencial hídrico.

El discurso de Paz tiene implicaciones importantes para la geopolítica regional y el fortalecimiento de la integración latinoamericana. Si bien las tensiones históricas con Chile siguen marcando la política exterior boliviana, la estrategia de Paz de construir puentes de integración con los países vecinos, como Brasil y Paraguay, podría posicionar a Bolivia como un actor clave en la cooperación regional, especialmente en el ámbito de infraestructura y energía.

Bolivia continuará defendiendo su derecho histórico al mar mientras busca nuevos horizontes para su economía a través de alianzas estratégicas en la región. Aunque las relaciones con Chile siguen siendo un tema delicado, el presidente Paz se mantiene firme en su compromiso de fortalecer los lazos con otros países de la región. A medida que el país avanza hacia su futuro, la reivindicación marítima sigue siendo un tema central en la política boliviana, mientras que el enfoque de cooperación regional se perfila como un eje crucial para el desarrollo de Bolivia.

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