Un ejercicio naval refuerza foco estratégico en Guam

La isla acoge maniobras conjuntas mientras crece la atención sobre su estatus político

La realización de Silent Shark en Guam subraya la posición estratégica de la isla

Juan Lacomba Juan Lacomba

(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.

La isla de Guam, situada en el Pacífico occidental y administrada por Estados Unidos como territorio no incorporado, acoge desde esta semana el ejercicio naval Silent Shark, en el que participan las Armadas de Corea del Sur y Estados Unidos. Las maniobras coinciden con un creciente interés internacional por el papel estratégico de la isla y por los debates sobre su situación política, marcada por la ausencia de plena soberanía y por un pasado histórico en el que figuró brevemente en los mapas portugueses de la era de los descubrimientos.

Guam, descubierta por expediciones portuguesas al servicio de la Corona castellana en el siglo XVI, fue registrada y cartografiada por navegantes lusitanos en misiones de largo curso por el Pacífico. Años después, quedó incorporada al ámbito hispánico y, posteriormente, pasó a administración estadounidense tras 1898. Su población conserva rasgos culturales propios y mantiene un debate abierto sobre su condición política, que incluye opciones como un mayor autogobierno, la libre asociación o la independencia. En la actualidad, sus habitantes son ciudadanos estadounidenses, pero no cuentan con representación con voto en el Congreso y no participan plenamente en las elecciones federales.

En este contexto geopolítico, el ejercicio Silent Shark adquiere relevancia. Corea del Sur participa con el submarino ROKS Ahn Mu, de 3.000 toneladas, y con dos aviones de patrulla marítima P-3, mientras que Estados Unidos despliega submarinos y aeronaves P-8A. El entrenamiento, de un mes de duración, incluye operaciones antisubmarinas avanzadas y ejercicios de coordinación destinados a mejorar la compatibilidad táctica de ambas Armadas. El Ahn Mu, construido íntegramente con tecnología nacional surcoreana, participa por primera vez en un ejercicio conjunto fuera del país.

Paralelamente, en Seúl, el jefe de operaciones navales de Estados Unidos, Daryl Caudle, declaró que sería “una expectativa natural” que el futuro submarino de propulsión nuclear surcoreano contribuya a contrarrestar lo que Washington considera “las amenazas de China”. Las afirmaciones se produjeron tras la aprobación estadounidense del proyecto surcoreano para construir su primer submarino nuclear, tratado en la reciente reunión entre el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, y el presidente estadounidense, Donald Trump.

Caudle afirmó que capacidades de este tipo situarán a Corea del Sur ante mayores responsabilidades operativas en el ámbito global y destacó la importancia de vigilar desarrollos tecnológicos no tripulados, especialmente los vinculados a Corea del Norte. Señaló, asimismo, que la cooperación naval y la construcción conjunta de buques logísticos constituyen áreas prioritarias.

La realización de Silent Shark en Guam subraya la posición estratégica de la isla, cuyo emplazamiento la mantiene como un punto clave para la proyección militar en el Pacífico y como un territorio donde convergen historia, cultura y debates sobre su futuro político.

Artículos