Juan Lacomba
(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.
El ministro de Defensa de Rusia, Andréi Beloúsov, mantuvo conversaciones en Moscú con el viceprimer ministro y ministro de Defensa Nacional de Vietnam, el general Phan Van Giang, en una nueva señal de continuidad de la cooperación militar y técnico-militar entre ambos países. Según informó el Ministerio de Defensa ruso, las partes abordaron cuestiones de actualidad en el ámbito de la defensa e intercambiaron valoraciones sobre la situación regional e internacional.
Beloúsov subrayó que Moscú concede una atención prioritaria al fortalecimiento de la cooperación militar con Hanói y definió la visita oficial vietnamita como parte de un proceso “coherente y a largo plazo” de desarrollo de las relaciones interestatales. Antes de la reunión, la delegación vietnamita fue recibida con una ceremonia oficial en el complejo del Ministerio de Defensa ruso, con participación de una compañía de la Guardia de Honor.
El encuentro no parte de cero. Rusia y Vietnam mantienen una asociación estratégica integral, sostenida por décadas de cooperación política, militar, educativa y tecnológica. En marzo de 2026, ambos países llamaron a reforzar la cooperación bilateral y multilateral para construir una arquitectura de seguridad “unificada e indivisible”, según una declaración conjunta difundida por TASS.
La defensa ocupa un lugar central en esa relación. Phan Van Giang ya había defendido anteriormente el refuerzo de la cooperación con Rusia, mientras Moscú ha mantenido a Vietnam como uno de sus socios históricos en el sudeste asiático. La relación incluye formación, cooperación técnico-militar, intercambio de experiencias, presencia en foros militares rusos y coordinación en materia de seguridad.
El contexto regional da mayor peso al movimiento. Vietnam se encuentra en una zona sensible del mar de China Meridional, donde convergen disputas territoriales, rutas marítimas estratégicas, presencia estadounidense, presión china y creciente actividad militar de potencias externas. Hanói mantiene una política de equilibrio: preserva su relación histórica con Moscú, refuerza vínculos con India y otros actores asiáticos, y evita quedar atrapado en una lógica de bloques rígidos. India, por ejemplo, acaba de reiterar su apoyo a la modernización defensiva vietnamita durante la visita del ministro Rajnath Singh.
Para Rusia, Vietnam representa una puerta de continuidad estratégica en Asia-Pacífico en un momento en que Moscú busca compensar la presión occidental con relaciones más densas en Asia, África e Iberoamérica. Para Hanói, Rusia sigue siendo un socio útil por razones históricas, militares y tecnológicas, aunque Vietnam diversifica cada vez más sus alianzas para proteger su autonomía.
La reunión entre Beloúsov y Phan Van Giang confirma que la cooperación ruso-vietnamita no se limita a la memoria de la Guerra Fría ni a vínculos diplomáticos formales. Se mantiene como una relación operativa dentro de un tablero asiático cada vez más militarizado, donde defensa, seguridad marítima, tecnología y equilibrio regional se han convertido en prioridades.
Rusia no gana con Vietnam un aliado subordinado, sino un socio estratégico con margen propio; Vietnam no se ata a Moscú en exclusiva, pero conserva una relación militar que le permite ampliar su capacidad de maniobra frente a las presiones del Indo-Pacífico.


