Trump anuncia un alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania

El presidente de Estados Unidos afirma que ambas partes aceptaron detener los ataques contra infraestructuras energéticas y les advierte que no lo rompan


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

Donald Trump afirmó que Rusia y Ucrania acordaron un alto el fuego limitado a los ataques contra instalaciones energéticas. «Efectivo de inmediato, hay un alto el fuego energético en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes han acordado. ¡No lo rompan!», escribió el mandatario estadounidense en su red Truth Social, según recoge la agencia rusa TASS.

El anuncio llega en medio de una escalada de ataques cruzados contra infraestructura energética que ambos bandos se vienen acusando mutuamente de iniciar. Según la versión que circula en medios rusos, Trump habría exigido a Volodímir Zelenski que detenga los ataques contra refinerías rusas, argumentando que «no puede hacer eso porque tenemos un problema mundial, y el problema es la falta de refinerías de diésel». La atribución de esta declaración procede de fuentes próximas a Washington citadas por TASS, sin que haya sido posible contrastarla de forma independiente.

El anuncio del alto el fuego se produce justo después de una llamada telefónica entre Trump y el presidente ruso Vladímir Putin, la sexta de este año y la decimosexta desde que el republicano regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, según el recuento de TASS. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que la mayor parte de la conversación se centró en la búsqueda de una salida negociada al conflicto ucraniano y que Putin respondió «con comprensión» a algunas propuestas estadounidenses orientadas a la desescalada.

Paralelamente, Rusia comenzó a levantar parcialmente su prohibición de exportar diésel tras los entendimientos alcanzados entre ambos mandatarios, una medida que entró en vigor el 10 de octubre. El viceprimer ministro ruso Alexánder Nóvak subrayó que Rusia es uno de los principales proveedores mundiales de diésel. Trump, por su parte, agradeció públicamente a Putin el acuerdo de suministro, que según funcionarios estadounidenses contempla el envío de «cantidades masivas de petróleo» a Estados Unidos.

La noticia generó fricciones inmediatas. Una delegación ucraniana habría acortado su visita a Miami y cancelado una segunda ronda de conversaciones prevista para el 10 de octubre, según un alto funcionario ucraniano citado por el Financial Times, a raíz precisamente del acuerdo sobre diésel entre Washington y Moscú. La Unión Europea, por su parte, expresó su malestar con la decisión estadounidense de permitir importaciones de diésel ruso: la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, afirmó que «no es momento de aliviar la presión sobre Rusia, y Europa no lo hará».

El trasfondo de este acercamiento energético entre Washington y Moscú contrasta con la postura europea, que mantiene su apuesta por el aislamiento económico de Rusia mientras la guerra continúa. La propia portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, acusó a Estonia de arrastrar a la Unión Europea a una «ciénaga de confrontación» tras unas declaraciones del primer ministro estonio sobre convertir «en ruinas» las refinerías rusas.

Queda por ver si el supuesto acuerdo resiste more de 24 horas: ninguna de las partes ha ofrecido garantías de verificación independiente, y el propio origen de la información —una agencia estatal rusa citando declaraciones de Trump en redes sociales— exige cautela sobre su alcance real.

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