Trump defiende el acuerdo de diésel con Rusia y acusa a la prensa de ocultarlo

El presidente estadounidense alaba el pacto petrolero con Moscú y recuerda que la UE pagó 250.000 millones de dólares en energía rusa

Putin, presidente de la Federación Rusa

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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

Donald Trump ha calificado de «decisión correcta» el acuerdo alcanzado con Rusia para la compra de combustible diésel, en un mensaje publicado en su red social Truth Social. El presidente estadounidense aprovechó la ocasión para lanzar un dardo contra los grandes medios de comunicación: «La Unión Europea pagó a Rusia 250.000 millones de dólares por energía, y los medios de fake news no quieren acercarse a esa historia. Tomé la decisión correcta para el pueblo estadounidense».

El pacto se gestó tras una llamada telefónica entre Vladimir Putin y Trump el pasado 9 de octubre, en la que ambos líderes abordaron, entre otros asuntos, el suministro de derivados del petróleo. Según el Kremlin, Putin reafirmó la disposición de Moscú a abastecer de crudo y productos petrolíferos tanto al mercado estadounidense como al global.

El viceprimer ministro ruso Alexander Novak concretó los términos del acuerdo: Rusia levantará anticipadamente su prohibición de exportar diésel y está dispuesta a suministrar 300.000 toneladas en octubre, cantidad que se elevaría a 500.000 toneladas en noviembre y a un millón en diciembre. Según Novak, los envíos mensuales podrían alcanzar más adelante los 3 millones de toneladas.

Por su parte, la Administración estadounidense emitió una licencia general que autoriza los suministros rusos de diésel al mercado mundial hasta el 7 de abril de 2027, despejando así el camino legal para la operación pese a las sanciones occidentales vigentes contra Moscú desde la invasión de Ucrania en 2022.

El episodio se enmarca en un acercamiento más amplio entre Washington y Moscú. Según el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov, la conversación telefónica del 9 de octubre fue «sustancial y amistosa»: Putin detalló la respuesta rusa a los ataques ucranianos y reiteró la disposición de Moscú a un acuerdo político y diplomático para una paz duradera. Fue, según el recuento de la agencia estatal rusa TASS, la sexta llamada entre ambos mandatarios en lo que va de año y la decimosexta desde que Trump regresó al poder a comienzos de 2025.

La referencia de Trump a los «250.000 millones de dólares» pagados por la Unión Europea a Rusia por energía apunta a los flujos comerciales acumulados desde el inicio de la guerra en Ucrania, cuando varios países europeos continuaron comprando gas y petróleo rusos pese a las sanciones impuestas por el propio bloque comunitario. Ese contraste —sanciones por un lado, dependencia energética por otro— ha sido una de las contradicciones más señaladas de la política europea hacia Moscú durante el conflicto.

El acuerdo sobre diésel llega además en un momento de negociaciones paralelas sobre el futuro de Ucrania. Según medios estadounidenses, los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner podrían viajar a Moscú en las próximas semanas, con la Administración Trump buscando, según esas mismas fuentes, un avance diplomático antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos.

Ni la Casa Blanca ni el Kremlin han ofrecido más detalles sobre el volumen económico total del acuerdo ni sobre su compatibilidad con el régimen de sanciones que Estados Unidos y sus aliados mantienen contra Rusia desde 2022.

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