La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
La región del Catatumbo, ubicada en el departamento de Norte de Santander, enfrenta una crisis humanitaria durante 2025 por los constantes enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Desde febrero, la violencia se ha incrementado, creando una de las situaciones más críticas en las últimas dos décadas para la zona.
De acuerdo con testimonios de líderes locales y de la Iglesia Católica, los municipios más impactados incluyen La Gabarra, Sarrapio, Itura, Filo del Gringo, Angalía, Orú y Campo Dulce. En estas localidades, los confinamientos recurrentes han limitado la movilidad de los habitantes. Se ha registrado el uso de artefactos explosivos improvisados y drones con explosivos como parte de las tácticas empleadas, causando víctimas mortales y aumentando los riesgos para residentes.
Entre los representantes eclesiásticos, el obispo de Tibú, Israel Bravo, ha solicitado reiteradamente a los grupos armados que cesen las hostilidades y minimicen el impacto en la población civil. Además, se reportan delitos como secuestros y extorsiones que afectan directamente a los residentes, intensificando la inseguridad en la región.
El conflicto entre las organizaciones armadas y la acción de la fuerza pública ha dificultado la atención humanitaria y la respuesta de las instituciones en el Catatumbo. Las fuentes locales indican que la situación no ha mejorado desde el inicio de la crisis, con cientos de familias desplazadas y restricciones en el acceso a servicios básicos y asistencia humanitaria.


