La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
La Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) de Colombia presentó un nuevo balance sobre el impacto del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto en San José del Palmar, departamento del Chocó. Según el reporte con corte a las 7:30 a.m., se registran 289 personas fallecidas y 143 desaparecidas. Las autoridades advierten que estas cifras podrían modificarse con nueva información de los municipios afectados conforme se consolide el análisis de daños y necesidades.
El terremoto afectó a 15 departamentos y 450 municipios, causando 4.187 heridos y 354 rescatados. En infraestructura, se reportan 127.557 viviendas averiadas, 26.945 destruidas y 66 edificios colapsados. También presentan daños 285 centros de salud y 2.838 centros educativos, afectando servicios médicos y educativos. Se contabilizan daños en 407 vías, 92 acueductos, 44 puentes vehiculares, 12 peatonales y cinco aeropuertos. Respecto a animales, hay 510 rescatados y 822 afectados.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan con participación de equipos nacionales y contingentes internacionales de Estados Unidos, Israel y Guayaquil, Ecuador. Según rescatistas internacionales, en las últimas 24 horas se recuperaron cuatro cuerpos en el sur de Cali, en coordinación con bomberos y el Ejército Nacional. Las autoridades indicaron que el 90% de los rescates se realizaron antes de la llegada de los equipos internacionales, principalmente por cuerpos locales y comunidades.
El director de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, David Tamayo, afirmó que la emergencia no ha superado la capacidad de respuesta nacional y agradeció la colaboración internacional. Recomendó que las alcaldías acepten solo ayuda de equipos certificados para evitar problemas en socorro.
La coordinación institucional, el apoyo internacional y la solidaridad ciudadana continúan frente a las necesidades derivadas de la emergencia, mientras avanzan la identificación de daños y la atención a víctimas en las zonas afectadas.


