Identifican los restos del sacerdote Camilo Torres tras seis décadas

La Unidad de Búsqueda confirma que el cuerpo recuperado corresponde al sacerdote y exintegrante del ELN fallecido en 1966


La Iberofonía La Iberofonía

Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

La Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) confirmó la identificación de los restos de Camilo Torres Restrepo, sacerdote y miembro del Ejército de Liberación Nacional (ELN) fallecido en combate en 1966, poniendo fin a más de medio siglo de incertidumbre sobre el paradero de su cuerpo.

La directora de la UBPD, Luz Janeth Forero, informó que el cuerpo fue hallado en una urna de color caoba que, según antecedentes militares, habría sido trasladada hace aproximadamente veinte años al pabellón militar del cementerio Campo Hermoso de Bucaramanga. El cofre fue entregado en Bogotá al sacerdote jesuita Javier Giraldo, quien había solicitado formalmente la activación del procedimiento de búsqueda el 22 de julio de 2022.

La identificación se realizó mediante un proceso forense que incluyó análisis genéticos, pruebas antropométricas y la participación de tres laboratorios especializados, uno de ellos en Estados Unidos. Las pruebas de ADN fueron cotejadas con material genético de los padres de Torres, Isabel Restrepo y Calixto Torres, cuyos perfiles permitieron establecer coincidencias concluyentes tras una fase inicial de resultados no definitivos emitidos en marzo de 2025.

El proceso de búsqueda se formalizó en julio de 2022 y cobró impulso en noviembre de 2023, cuando se intensificaron las labores de investigación extrajudicial. En mayo de 2024 se logró determinar el lugar de inhumación y el 19 de junio de ese año un equipo forense de la UBPD recuperó el cuerpo. Posteriormente, el Instituto Nacional de Medicina Legal practicó los análisis preliminares, que derivaron en una ampliación de estudios genéticos y en la remisión de muestras a laboratorios internacionales entre finales de 2025 y comienzos de 2026.

La UBPD señaló que la confirmación se alcanzó tras una coincidencia genética con el perfil paterno, validada en mesas técnicas conjuntas con Medicina Legal en enero de 2026 y consolidada con nuevas pruebas realizadas entre el 23 de enero y el 5 de febrero.

El caso de Camilo Torres es considerado uno de los primeros registros vinculados a desaparición en el contexto del conflicto armado colombiano. Durante más de cinco décadas, el lugar exacto de su sepultura permaneció sin confirmación oficial. Su muerte ocurrió el 15 de febrero de 1966, en su primera acción armada como integrante del ELN.

La recuperación e identificación de los restos se produce en un país que acumula cerca de 120.000 personas desaparecidas en el marco del conflicto armado interno, según registros oficiales. La UBPD subrayó que el procedimiento se desarrolló bajo un enfoque humanitario y extrajudicial, independiente de procesos penales.

El padre Javier Giraldo indicó que aún no se ha definido la fecha para la eventual inhumación en el osario de la Universidad Nacional, señalando que se prevé una ceremonia pública.

La confirmación de la identidad de Camilo Torres reabre el debate histórico sobre su figura, su papel en la confluencia entre religión y acción política en la década de 1960 y su impacto en la memoria del conflicto colombiano.

Artículos