La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Congreso Nacional de Honduras avanza en un paquete de reformas penales contra la extorsión, las maras, las pandillas y el crimen organizado. La televisión pública TNH informó que el Congreso aprobó el 6 de mayo, en primer debate, una reforma al Código Penal que contempla cadena perpetua para casos de extorsión, con modificaciones también al Código Procesal Penal.
El proyecto incluye penas agravadas para reincidentes, utilización de menores o adultos mayores en la comisión del delito y casos en los que la extorsión provoque cierre de empresas o negocios familiares. La extorsión aparece vinculada a transporte público, mercados, pulperías, pequeños comercios y emprendimientos urbanos, sectores que han denunciado amenazas, persecución y asesinatos por cuotas ilegales.
El debate legislativo adquirió dimensión política tras la discusión sobre si las sesiones serían privadas por posibles represalias de miembros de estructuras criminales. El Congreso confirmó el 14 de mayo que las reformas se debatirán públicamente, con acceso de medios y ciudadanía. Entre las medidas planteadas figuran el aumento de penas por extorsión, castigos más severos a reincidentes, declaración de terroristas a estructuras criminales organizadas y cadena perpetua en casos graves vinculados a asesinatos.
La discusión se produce bajo el Gobierno de Nasry Asfura, que ha colocado la seguridad entre sus ejes de gestión. TNH informó también de planes para aprobar en tercer debate reformas al Código Penal y al Código Procesal Penal, impulsadas por el Ejecutivo para fortalecer la respuesta contra estructuras criminales organizadas.
El conflicto hondureño combina seguridad, economía cotidiana, control penitenciario, financiación criminal y presión sobre territorios urbanos. El endurecimiento penal se cruza con la necesidad de investigación criminal, inteligencia financiera, control carcelario y capacidad judicial para sostener causas contra redes de extorsión. La variable regional aparece en la conexión de estas estructuras con corredores centroamericanos, armas, lavado de activos y presión sobre comunidades sometidas a economías ilegales.
Fuentes: TNH.


