Guterres pide una consulta vinculante al pueblo saharaui mientras la guerra y la presión diplomática sobre el Polisario se intensifican

La ONU pide una consulta vinculante al pueblo saharaui mientras drones marroquíes y fuego del Polisario mantienen abierta la guerra en el muro


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha recomendado prorrogar durante un año el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), hasta el 31 de octubre de 2027, y ha subrayado que cualquier propuesta destinada a resolver el conflicto debe someterse a un proceso de consulta sustantiva con el pueblo saharaui. Según ha informado ECSAHARAUI, las conclusiones, recogidas en el informe anual remitido al Consejo de Seguridad el 1 de octubre, llegan en un momento en que las negociaciones impulsadas bajo los auspicios de Estados Unidos siguen sin desembocar en un acuerdo.

La exigencia de consulta vinculante

La recomendación del secretario general llega después de que la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, aprobada el 31 de octubre de 2025, situara la propuesta marroquí de autonomía como base de las negociaciones. El informe de Guterres destacó que la ONU vincula cualquier propuesta de solución con la posibilidad de que el pueblo saharaui la acepte o la rechace libremente, e identificó la existencia de una posible fase transitoria dentro de las conversaciones sobre la autonomía.

Desde la perspectiva del Frente POLISARIO, según las últimas declaraciones de su representante en la ONU, el Dr. Sidi Mohamed Omar, la cuestión decisiva no es únicamente la configuración administrativa que pudiera adoptar una eventual solución, sino que esta garantice el ejercicio efectivo del derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro político.

Las conversaciones permanecen estancadas desde febrero. ECSAHARAUI ha informado en exclusiva de que las discusiones habrían avanzado hacia cuestiones más concretas, entre ellas una posible fase transitoria, las garantías internacionales, los mecanismos de seguridad, la celebración de elecciones y la consulta al pueblo saharaui, aunque todavía no permiten afirmar que exista un pacto cerrado entre las partes.

Combates y ataques con drones sobre el terreno

Según detalla ECSAHARAUI, el informe del secretario general constata que la situación sobre el terreno continúa caracterizada por “tensiones y hostilidades de baja intensidad” entre Marruecos y el Polisario, mientras la MINURSO sigue intentando supervisar la situación a ambos lados del muro.

La misión recibió informes de disparos del Frente Polisario contra unidades del Ejército marroquí situadas en el muro o en sus inmediaciones, pero también documentó ataques atribuidos a drones del Ejército marroquí al este del muro, en zonas con posiciones militares y actividad de la población saharaui. Uno de los episodios investigados tuvo lugar el 31 de diciembre de 2025, cuando un ataque con dron atribuido al Ejército marroquí alcanzó un vehículo cerca de una zona de extracción tradicional de oro; la investigación de Naciones Unidas encontró restos del proyectil y del vehículo compatibles con el ataque, aunque no hubo víctimas. En junio de 2026, la misión investigó otros dos ataques con drones en la zona de Mijek, con dos vehículos civiles de matrícula saharaui con daños compatibles con impactos de misiles lanzados desde drones.

El informe recoge además que el 7 de junio el Polisario informó de otro ataque con dron en Mijek en el que murieron tres militares de la organización, entre ellos Lahbib Mohamed Abdelaziz, dirigente militar y político e hijo del antiguo secretario general del Polisario, Mohamed Abdelaziz. La MINURSO alega que no pudo investigar este incidente al no recibir las autorizaciones de seguridad necesarias.

El Polisario mantiene que Marruecos fue quien rompió el alto el fuego en noviembre de 2020 y sostiene que, desde entonces, no tuvo “otra opción” que reanudar lo que considera su lucha armada legítima en defensa propia. El informe recoge también un incidente ocurrido el 5 de mayo en El Aaiún, donde el impacto de proyectiles en una zona con presencia de civiles provocó heridas a una persona y daños materiales; Estados Unidos condenó el ataque y advirtió de que este tipo de acciones no son compatibles con el espíritu de las recientes conversaciones. El Polisario respondió reafirmando su posición de que ejerce su “derecho legítimo a la defensa y la resistencia”, y anunció en mayo la creación de una oficina militar saharaui encargada de supervisar el cumplimiento del derecho internacional humanitario y la adopción de un código de conducta para sus formaciones militares y de seguridad.

El enviado personal de António Guterres para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, insistió en que las acciones militares de cualquiera de las partes pueden poner en peligro los avances hacia una solución duradera.

El respaldo internacional creciente a la propuesta marroquí

Como recoge ECSAHARAUI, el respaldo de un número creciente de países occidentales y otros Estados a la propuesta marroquí de autonomía ha modificado el escenario diplomático del conflicto y ha colocado al Frente Polisario ante un proceso negociador en el que Marruecos cuenta con un apoyo creciente. El informe del secretario general señala que varios Estados modificaron o precisaron sus posiciones tras la aprobación de la resolución 2797: Suecia y Suiza expresaron su apoyo al plan marroquí de autonomía como base creíble para las negociaciones, mientras Canadá y Japón reafirmaron expresamente su respaldo a esa propuesta.

El cambio más significativo en el bloque occidental se produjo en la Unión Europea, que en enero de 2026 actualizó su posición común para señalar que las negociaciones deberían tomar como base la propuesta marroquí de autonomía. También se produjeron movimientos en otros continentes: Mali y Honduras suspendieron su reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Bolivia suspendió sus relaciones diplomáticas con la RASD en febrero de 2026, y Colombia hizo lo mismo hace apenas un mes.

Para el Frente Polisario, estos movimientos diplomáticos no pueden equivaler a una determinación previa del futuro del territorio, y la organización rechaza que la autonomía marroquí pueda convertirse automáticamente en el resultado del proceso. El propio De Mistura señaló durante las negociaciones que la resolución 2797 proporciona un marco para las conversaciones, pero no impone un resultado determinado.

Las tres rondas celebradas en Washington y Madrid fueron apoyadas activamente por Estados Unidos, que asumió junto al enviado de Guterres un papel central en la facilitación de las conversaciones. El informe destaca, sin embargo, que el nuevo respaldo internacional a la propuesta marroquí no ha eliminado las diferencias fundamentales: durante la tercera ronda, celebrada en Washington en febrero, las partes abordaron directamente la autodeterminación y la soberanía sobre el territorio, dos cuestiones que Naciones Unidas considera todavía entre las más difíciles del proceso. El Polisario participó presentando ideas basadas en el documento remitido al secretario general en octubre de 2025.

El propio informe de Guterres señala que las partes han reiterado su compromiso con el proceso político, pero identifica la falta de confianza, particularmente entre Marruecos y el Polisario, como uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo. La batalla diplomática se desarrolla así en paralelo a la militar: mientras Marruecos acumula apoyos internacionales para su propuesta de autonomía, el Polisario insiste en que cualquier solución debe incorporar una consulta significativa al pueblo saharaui y respetar el principio de autodeterminación.

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