Epstein, basura revelada y basura fabricada (Parte 1)

Quién fue Jeffrey Epstein y cómo llegó a ser Jeffrey Epstein. Ascenso y caída de su poder económico y político.


Santiago Armesilla Santiago Armesilla

(España) Doctor en Economía Política por la Universidad Complutense de Madrid con sobresaliente cum laude y doctorando en Filosofía por la Universidad de Salamanca. Licenciado en Ciencias Políticas, cuenta con dos másteres: en Análisis Político y en Formación del Profesorado. Ha sido investigador posdoctoral en el CONICET (UBA) y ha desarrollado una amplia carrera docente e investigadora. Es autor de varios libros, entre ellos Lenin. El gran error que hizo caer la URSS (Almuzara). Desde 2024 es rector del Instituto Beatriz Galindo – La Latina.

El 30 de enero del año 2026 será una fecha recordada durante todo este siglo XXI que queda, y los venideros. Pero será recordada, sobre todo, por las consecuencias a que dé lugar. Ese día, 3,5 millones de páginas, 2000 vídeos y 180.000 imágenes fueron publicadas, no sin importantes omisiones, tachones y censuras en nombre de la “privacidad de las víctimas”, acerca del caso Jeffrey Epstein. Hagamos historia para los que nada sepan, o para los que necesiten síntesis.

Epstein nació en 1953, de padres judíos, en Brooklyn, Nueva York, EEUU de Norteamérica. En 1971 asistió al Instituto Courant de Ciencias Matemáticas, división independiente de la Universidad de Nueva York, pero tres años después abandonó el centro sin graduarse en nada. Comenzó entonces a dar clases de matemáticas, sin tener ningún título superior, en la Escuela Dalton, privada, en Manhattan. Fue despedido por “desempeño ineficiente” y, supuestamente, por tener un comportamiento “inapropiado” hacia sus estudiantes menores de edad. Ya entonces se veía sus inclinaciones pedófilas, algo que le marcaría a él, y a todo lo que tocaba, para el resto de su vida.

A pesar del despido, en 1976 fue contratado por Alan Greenberg, director ejecutivo de The Bear Stearns Companies Inc., banco de inversión global y broker de valores, especializado en mercado de capitales, gestión de patrimonio y servicios globales de compensación. Greenberg tenía a dos de sus hijos en la Escuela Dalton, donde conoció a Epstein y le dio trabajo, a pesar de lo que ya se sabía de él. Allí, Epstein comenzó a trabajar como asistente júnior de bajo nivel de un comerciante de piso, aunque rápidamente ascendió para ser comerciante de opciones. Trabajó en la división de productos especiales y asesoró a los clientes más ricos de Bear Stearns, como Edgar Bronfman, presidente de Seagram Company Ltd., empresa de destilería canadiense. Epstein se convirtió en un experto en mitigación de impuestos, manejando capitales y productos complejos de la Gran Burguesía neoyorquina y de otros lugares entonces. 1980 fue un gran año para Epstein, porque se convirtió en socio comanditario de Bearn Stearns y, además, fue elegido “soltero del mes” de la revista femenina Cosmopolitan en su número de julio de EEUU de ese año. Epstein se convirtió, así, en la imagen representativa del yuppie ochentero. Yuppie es el acrónimo en inglés de “Young Urban Professional” (Jóven Profesional Urbano), asalariados de alto nivel con estudios superiores (aunque él nunca los completó) residente en grandes ciudades, de entre 20 y 39 años, siempre a la moda y rodeados de alta tecnología. Un tipo de sujeto que fue perfectamente descrito, de manera crítica, en la novela de 1991, American Psycho, de Bret Easton Ellis, convertida en película en el 2000. Pero sigamos con el yuppie Epstein.

En 1981 es despedido de Bear Stearns, tras haber infringido el “Reg D” de la SEC, la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU, agencia gubernamental responsable de hacer cumplir las leyes federales de los mercados financieros y de la bolsa de valores del país. El Reg D es un conjunto de normas que permite a las empresas pequeñas y startups el poder recaudar capital mediante colocaciones privadas sin necesidad de registrar sus acciones ante la SEC, posibilitando la financiación al eximir la oferta de registros costosos vendiendo a inversores acreditados. Epstein declaró, bajo juramento, haber infringido dicha reglamentación mediante comportamientos financieros sucios. A pesar del despido, siguió en contacto con Jimmy Cayne, de Seagram, y con Alan Greenberg, y continuó siendo cliente de Bear Stearns hasta el colapso del banco con la Gran Recesión del año 2008, cuando el banco fue vendido a JPMorgan Chase, el banco más grande de EEUU y una de las mayores empresas financieras del mundo.

Es entonces cuando fundó su propia empresa de consultoría financiera, Intercontinental Assets Group Inc., (IAG), desde la que lograba recuperar dinero robado por abogados fraudulentos y corredores de bolsas a clientes muy poderosos que ya empezó a conocer en su etapa en Bear Stearns, más otros nuevos con los que fue contactando. Comenzó entonces a trabajar también para gobiernos estadounidenses y extranjeros, e incluso muchos de los abogados y corredores de bolsa defraudadores comenzaron a ser clientes suyos. De hecho, atención a la anécdota, en 1982 la actriz y presentadora de televisión española, Ana Obregón, fue clienta de Jeffrey Epstein, a la que éste ayudó a recuperar millones de dólares perdidos por su padre tras un fraude que hizo colapsar la empresa Drysdale Government Securities, en donde el padre de Anita Obregón tenía invertido mucho dinero. Por aquella época comenzó a ser cliente de Epstein el empresario y traficante de armas saudí de origen turco-sirio, Adnán Jashogyi, implicado en los escándalos de sobornos de Lockheed, empresa aeroespacial estadounidense fusionada en 1995 con Martin Marietta, especializada en mezclas, cementos y sustancias químicas para la tecnología electrónica y aeroespacial, llamada desde entonces Lockheed Martin, una de las empresas clave del llamado Complejo Militar-Industrial del Imperio Estadounidense y el  mayor contratista militar de EEUU y uno de los mayores del mundo. Esta empresa era entonces conocida por el llamado escándalo Lockheed, que fue una serie de sobornos entre 1950 y 1970 para influir en la venta de aviones de la compañía a varios países, estando Jashogyi muy implicado en ello. Jashogyi también estuvo implicado en la Irán-Contra, entre 1985 y 1986, también conocido como Irangate, escándalo por el que altos cargos del gobierno de Ronald Reagan, de EEUU, facilitaron en secreto la venta de armas a la República Islámica de Irán, entonces gobernada por el ayatolá Ruhollah Jomeini, líder de la Revolución Islámica chiíta de 1979, y todo a pesar de un embargo armamentístico decretado por EEUU sobre Irán. En el Iran-Contra también representantes del gobierno de Reagan financiaron mediante el narcotráfico a grupos llamados Contras, esto es, paramilitares contrarrevolucionarios en Nicaragua para derrocar a la Revolución Sandinista, también de 1979. Ambas operaciones estaban, supuestamente, prohibidas por el Senado de EEUU. En todo esto estaba metido Jashogyi, uno de los hombres más ricos del mundo en la década de 1980, con contactos muy poderosos en las democracias liberales burguesas avanzadas y en el mundo árabe. Y fue cliente en la empresa propia de Epstein.

Jeffrey Epstein, en la década de 1980, seguía siendo ese yuppie neoyorquino sin escrúpulos que se movía como pez en el agua entre la Gran Burguesía capitalista de varios países, sobre todo de EEUU y, ya también, del Reino Unido. En Londres conoció al comerciante armamentístico británico Douglas Leese, y a John Mitchell, ex fiscal general de EEUU. Allí ambos le presentaron a Steven Hoffenberg, dueño de la agencia Towers Financial Corporation, dedicada a la compra de deuda de clientes de compañías telefónicas, bancos y hospitales. Hoffenberg contrató entonces a Epstein para su compañía, pagándole 25.000 dólares de la época al mes para trabajar como consultor de Towers Financial Corporation en sus oficinas en las Casas Villard, edificio histórico en Manhattan, Nueva York. En 1987 Epstein, ya en la compañía de Hoffenberg, trató de comprar Pan American World Airways (más conocida como PanAm), la aerolínea estadounidense más importante del siglo XX, pero no lo consiguió. A pesar de ello, Epstein viajó por todo el mundo representando a la empresa de Hoffenberg y en el jet privado de éste. Epstein, en 1988, todavía trabajando para Towers Financial Corporation, fundó J. Epstein & Company, su propia empresa de gestión financiera. Al año siguiente, abandonó la compañía de Hoffenberg. Cuatro años después, en 1993, la compañía de Hoffenberg perdió 450 millones de dólares estadounidenses de inversores debido a un esquema Ponzi, un tipo de fraude financiero consistente en la atracción de grandes inversores prometiendo altos rendimientos pagados a los primeros inversores mediante dinero aportado por los inversores nuevos y no mediante beneficios obtenidos de una actividad económica real. En el juicio debido a la implosión de Towers Financial Corporation, Hoffenberg acusó a Epstein de estar involucrado en el esquema Ponzi que llevó a la quiebra a su compañía, aunque nunca fue acusado de fraude.

Pero en la década de 1980, Jeffrey Epstein se involucró en más cosas, determinantes también para el resto de su vida. No solo fue un yuppie neoyorquino envuelto en movimientos financieros oscuros. También confesó a algunas personas entonces que era un agente de inteligencia, aunque todavía no se sabe bien para qué agencias trabajó en aquellos años. Sí se sabe que poseyó un pasaporte falso con su foto, pero con nombre falso de la República de Austria, y que dispuso de una residencia falsa en Arabia Saudita. Este pasaporte falso fue hallado en su residencia en el año 2009, durante los registros tras su primera detención. 

Foto de Maxwell y Epstein publicada por el Departamento de Justicia de EE.UU.

Durante la década de 1980 Epstein fue pareja de Eva Andersson-Dubin. En 1991, tras dejarlo con ésta, conoció a Ghislaine Maxwell, empresaria de nacionalidad británica, francesa y estadounidense, de religión judía como Epstein e hija de Robert Maxwell. Éste fue un militar, empresario, periodista, publicista, editor, político del Partido Laborista británico, multimillonario de origen eslovaco cuyo nombre real era Jan Ludvik Hyman Binyamin Hoch, de origen judío. Fue un diplomático muy influyente en las relaciones bilaterales entre el Reino Unido y la extinta Unión Soviética, dueño de Maxwell Communications Corporations y de Mirror Group Newspapers, y agente del Mossad. Fue miembro del Consejo de Europa, y falleció ahogado en las Islas Canarias, España, el mismo año 1991 en que su hija conoció a Epstein. Ella, Ghislaine, era la novena hija de Robert Maxwell, quien además fue dueño del Oxford United, equipo de fútbol de la que ella fue presidenta un tiempo. Cuando Robert Maxwell murió, estaba en su yate, Lady Ghislaine, nombrado en honor a su hija. Su cadáver nunca se encontró, y poco antes de morir, retiró ilegalmente 460 millones de libras esterlinas del fondo de pensiones del Mirror Group, compañía de la cual era dueño. Ghislaine, por entonces, se encargaba de organizar fiestas y recepciones en el Reino Unido, como socialité. Y tras la muerte de su padre, se mudó a Nueva York para seguir con esta tarea, conociendo entonces al ya millonario Jeffrey Epstein. Nada más empezar una relación con él, ella conoció los gustos sexuales de Epstein. Y lejos de alejarse de él comenzó a ocuparse de atraer, transportar y traficar con niñas menores de edad, algunas de solo 14 años, para que él abusara de las niñas, algo a lo que ella se unió, convirtiéndose también en pederasta junto a Epstein. A partir de 1992, además, Ghislaine Maxwell se convirtió en la encargada de contratación, supervisión y despido del personal de Epstein. Durante tres años, de 1995 a 1998, una de las empresas de Epstein pasó a llamarse Ghislaine Corporation, con sede en Palm Beach, Florida.

Con su empresa de gestión financiera, Epstein tuvo como cliente a Leslie Wextner, presidente y director de L Brands y de Victoria’s Secret, empresa estadounidense de lencería y productos de belleza femenina, que realiza un desfile anual con importantes top models. Epstein se convirtió en la mano derecha de Wexner, quien le otorgó pleno poder notarial para sus asuntos, lo que le permitió la gestión total de los negocios de Wexner. Desde esa posición, Epstein comenzó a recibir a varias modelos de Victoria’s Secret en su casa de Nueva York, colocando a algunas de ellas en la empresa de Wexner. En 1996, la empresa de Epstein cambió de nombre, pasándose a denominar Financial Trust Company, poniendo su sede fiscal en Santo Tomás, una de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, colonia yankee antes danesa y compradas por EEUU en 1917 a cambio del mantenimiento de la soberanía danesa sobre Groenlandia. Esta sede fiscal nueva permitió a Epstein reducir los impuestos federales sobre la renta de su compañía en un 90%.

Entre 2000 y 2007, Epstein fue presidente de Liquid Funding Ltd., inicialmente participada en un 40% del accionariado por Bear Stearns. Aquella fue una de las primeras empresas en expandir el tipo de deuda aceptada en mercados de recompra, en los que los prestamistas daban dinero a prestatarios a cambio de valores que el prestatario luego aceptaba recomprar. Con Liquid Funding Ltd., Epstein aceptó como garantía subyatence no bonos y acciones, sino hipotecas comerciales y residenciales. De esta manera, Liquid Funding Ltd. logró que Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s, las tres mayores agencias de calificación crediticia de EEUU, dieran las más altas notas de fiabilidad financiera a los complejos empaquetados en hipotecas de la compañía de Epstein. En esos años, Ghislaine Maxwell se mudó a una casa a diez manzanas o cuadras de la de Epstein, un hogar muy espacioso y lujoso, con más de 650 metros cuadrados. Esta casa fue adquirida mediante compra por 4,95 millones de dólares estadounidenses por una sociedad anónima de responsabilidad limitada, con la misma dirección postal que la J. Epstein & Co., y cuyo representante comprador fue Darren Indyke, uno de los abogados de Epstein. 

Para entonces, el entorno social de Epstein y Maxwell era tremendamente influyente y de alto nivel en políticos, grandes capitalistas y en el mundo académico, así como miembros de la nobleza de diversos países. El príncipe Andrés, duque de York y tercer hijo varón de la reina Isabel II del Reino Unido, fue amigo íntimo de Epstein y Maxwell, y copartícipe en las tropelías sexuales de ambos. También fueron amigos íntimos Hillary y Bill Clinton, de quien Epstein tenía un cuadro en su casa llevando un vestido de mujer. Otros amigos de Epstein y Maxwell entonces eran George Stepahonopulos, periodista estadounidense de ABC News, Woody Allen, director de cine neoyorquino de origen judío, Harvey Weinstein, exproductor de cine estadounidense, también de origen judío, y fundador junto a su hermano Bob de la productora de cine Miramax, miembro del Partido Demócrata, y arrestado en 2018 tras probarse decenas de acusaciones de acoso sexual, abuso sexual y violaciones el año anterior, 2017. También, en el círculo íntimo de Jeffrey Epstein se encontraban, aunque durante años se negó, Melania Trump y su esposo, el actual presidente de los EEUU, el republicano Donald Trump. También ha tenido contactos personales con capitalistas de la talla del británico Richard Branson, dueño de Virgin, Michael Bloomberg, fundador de Bloomberg L. P. (compañía de información financiera) y alcalde de Nueva York entre 2002 y 2013 por el Partido Demócrata, que desde 2020 ostenta el cargo de Enviado Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Ambición Climática y Soluciones. Otro importante contacto personal de Epstein fue Rupert Murdoch, magnate australiano nacionalizado estadounidense y principal accionista de la compañía Fox News, que comprende medios como The Times, Sky News y The Sun, así como de la compañía cinematográfica 21st Century Fox, vendida a The Walt Disney Company en 2017. También en su círculo cercano se encontraba el actor Alec Baldwin, implicado en 2021 en la muerte en pleno rodaje de una película en Nuevo México, de la directora de fotografía Halyna Hutchings, siendo imputado Baldwin por homicidio involuntario pero quedando el caso desestimado en 2024. Epstein y Maxwell también trabajaron entonces para familias muy poderosas como los Rockefeller, los Kennedy y los Rothschild, así como con y para el ex primer ministro israelí Ehud Barak, amigo íntimo de Epstein, y también trabajó para el exprimer ministro británico por el Partido Laborista, Tony Blair, y con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, actual primer ministro saudí y presidente del Consejo de Asuntos Económicos y de Desarrollo saudí. 

Tras empezar su relación con Maxwell, y a medida que su entorno social era cada vez mayor, más influyente y poderoso, muchos individuos comenzaron a parar por las propiedades inmuebles de Epstein en Nueva York, Palm Beach, Nuevo México y en la Isla Epstein. Debido a ello, y siendo agente de inteligencia, Epstein entendió que podía conseguir objetivos económicos, científicos, militares y políticos solo con poder extorsionar a todas esas personas mediante pruebas de lo que hacían en esas propiedades, incluido su avión privado, el Lolita Express. Por ello, Epstein instaló cámaras ocultas en numerosos lugares de sus propiedades para grabar las acciones sexuales con menores de edad y, con esas grabaciones disponibles, poder chantajearlas, al tiempo que entregaba las grabaciones a los servicios de inteligencia para los que trabajaba, principalmente el Mossad israelí y aquellos para los que estaba a sueldo de EEUU, quizás para algunos más. La Isla Epstein, según Ghislaine Maxwell, estaba completamente cableada para realizar grabaciones en vídeo. Pretendían convertir dichas grabaciones en una póliza de seguro por si les podía pasar algo. En Palm Beach llegaron a instalar dos cámaras estenopeicas, sin lente, consistentes en una caja estanca a la luz con un pequeño orificio por el que entraba la luz, el estenotipo y material fotosensible que formaba imágenes latentes. Su mansión en Nueva York estaba conectada extensamente a un vasto sistema de videovigilancia. En ella se encontraba una enorme sala de vídeo desde la que algunos sujetos monitoreaban las cámaras estenopeicas de toda la casa. Se accedía a dicha sala por una puerta oculta, y las cámaras apuntaban a camas e inodoros. Epstein proporcionaba chicas menores de edad a personas muy poderosas, chicas que previamente habían sido preparadas sexualmente por él y por Ghislaine Maxwell, y grababa a esas personas poderosas con esas menores de edad para, después, chantajearlas al decirlas que poseían grabaciones de aquellos actos sexuales. Existen discos duros y CDs grabados con todo ese material, que entonces fueron guardados bajo llave en la caja fuerte de la mansión de Nueva York de Epstein, con etiquetas escritas a mano con inscripciones en que se anotaba a la chica y al abusador. Además de filmaciones sexuales de todo tipo, Epstein poseía material grabado de esas personas consumiendo diversos tipos de drogas recreativas. 

Durante esos años, además, Epstein invirtió 80 millones de dólares estadounidenses en D. B. Zwirn, un fondo de cobertura o de alto riesgo, de alta flexibilidad en estrategias de gestión y en técnicas de inversión como apalancamiento, derivados, venta en corto (de activos no poseídos realmente por los agentes que intervienen en el mercado), etc. Ya en esa década, Epstein ya estaba siendo investigado por el FBI por delitos sexuales contra menores de edad. Entonces, y debido a los delitos de que se acusaba a Epstein, D. B. Zwirn se negó a rescatar una inversión de 140 millones de dólares que Epstein trató de salvar alegando irregularidades contables en el fondo. El fondo entre ambas compañías se canceló en el año 2008, comenzando la Gran Recesión entonces, y se desconoce cuánto dinero de su patrimonio perdió Epstein entonces. Antes, en 2006, Epstein invirtió 57 millones de dólares en Bear Stearns Structured Credit Strategies Enhanced Leverage, el fondo de cobertura del banco Bear Stearns, apalancado entonces en obligaciones de deuda garantizadas con garantía hipotecaria, o CDO por sus siglas en inglés. Al año siguiente, en 2007, un cliente del fondo pidió recuperar un capital invertido de, curiosamente, 57 millones de dólares. En aquel entonces, abril de 2007, el fondo de Bear Stearns tenía una relación entre capital propio e inversión financiera total en una operación financiera de 17:1, lo que significaba que por cada dólar invertido en el fondo había 17 dólares de fondos prestados. La redención, esto es, la recompra de lo vendido e hipotecado por Epstein habría equivalido a la eliminación de mil millones de dólares del mercado de CDO, que apenas cotizaban en bolsa. Y su venta de activos conllevó un proceso de revisión de precios y su congelación en los mercados de CDO, causando la quiebra del fondo de cobertura de Bear Stearns en octubre de 2007. No se sabe cuánto dinero se perdió entonces, ni cuánto perdió personalmente Epstein. Esto provocó el ya mencionado colapso de Bear Stearns en marzo de 2008, y fue uno de los detonantes de la Gran Recesión hipotecaria mundial de aquel año, de la que todavía no nos hemos recuperado. Por tanto, se puede decir que Jeffrey Epstein fue uno de los responsables de dicha Gran Recesión.

Merece la pena mencionar algo: en esa década, en el año 2001, se fundó en Nueva York la Fundación Clinton, renombrada en 2013 como la Fundación Bill, Hillary y Chelsea Clinton. Jeffre Epstein afirmó ser cofundador de la misma. Como dije antes, Epstein tuvo una muy estrecha relación con los Clinton. Aquel visitó la Casa Blanca varias veces mientras Bill Clinton fue presidente. La primera vez, en 1993, durante un evento de donantes, y junto a Ghislaine Maxwell. En 1995, Epstein asistió a una pequeña cena de recaudación de fondos para Bill Clinton a la que asistieron el cantante Jimmy Buffett y los actores Ron Perlman (protagonista de Hellboy) y Don Johnson (el Sonny Crockett de la serie Corrupción en Miami). Epstein fue parte del grupo original que concibió la Global Clinton Initiative (CGI, por sus siglas en inglés), en 2005 para reunir líderes políticos, capitalistas, filántropos y ONGs y desarrollar agendas políticas en cuestiones como el cambio climático, la salud, la educación y la igualdad de género. Para apoyar esta CGI, Epstein donó en 2006 unos 25000 dólares a la Fundación Bill, Hillary y Chelsea Clinton, de la cual se reclamó cofundador, como ya dijimos. Entre 1989 y 2003, Jeffrey Epstein donó más de 139000 dólares a comités federales y candidatos del Partido Demócrata, y más de 18000 a grupos y candidatos del Partido Republicano. En 2002, Epstein era un importante filántropo político, miembro de la junta de la Universidad Rockefeller, de la Comisión Trilateral (que aglutina a grandes capitalistas de EEUU, Europa Occidental y Japón), del Council on Foreign Relations (Consejo de Relaciones Exteriores, en español, think tank con sede en Nueva York especializado en relaciones internacionales y política exterior, con 5103 miembros, entre ellos docenas de secretarios de Estado de EEUU, banqueros, juristas, académicos y figuras mediáticas, promotor del capitalismo financiero cosmopolita y que publica la influyente revista Foreign Affairs), y era un importante donante de la Universidad de Harvard. 

Epstein poseía un jet privado Boeing 727, llamado Lolita Express, en el que viajaba con frecuencia, unas 600 horas de vuelo al año, y siempre con invitados. El Lolita Express fue llamado así por los paisanos de las Islas Vírgenes de los EEUU, donde Epstein tenía propiedades, debido a la frecuente llegada del jet con chicas adolescentes menores de edad a la Pqueña Isla de San Jaime, Little Saint Jaimes en inglés, pequeña isla situada en el extremo suroriental de la gran isla de Santo Tomás. Entre 2010 y 2019, la Isla Pequeña San Jaime perteneció de manera privada a Jeffrey Epstein donde se asentó, convirtiéndola en su residencia y centro de operaciones financieras, así como en el principal centro de operaciones de la red de explotación y tráfico sexual de menores dirigida por Epstein y por Ghislaine Maxwell. Está más que documentado en distintos procedimientos judiciales, así como en periodismo de investigación, que la Isla Pequeña San Jaime fue el lugar donde Epstein, Maxwell y toda una lista de personas muy ricas y poderosas de EEUU, Reino Unido y otros países del mundo, así como actores, músicos profesionales y académicos, cometieron algunos de los hechos más atroces que han llegado a la llamada opinión pública en los últimos años. La reputación de la isla ha llegado a ser tan mala por estos hechos que se la conoce también como Isla de la pedofilia, Isla pederasta de la élite o, simplemente, Isla Epstein. Estando ya entonces el FBI y la justicia estadounidense detrás de sus actividades, Epstein planeó irse a vivir a Cuba, en donde las leyes estadounidenses no tenían jurisdicción. De ahí su vuelo a la isla, por invitación del mismísimo Fidel Castro, a él y al presidente colombiano conservador, Andrés Pastrana. Se han publicado fotos que demuestran esta visita. Se sabe que, al menos una vez y según el hermano de Jeffrey Epstein, Mark, Donald Trump llegó a volar a varias veces en el Lolita Express. Y el propio Trump llevó a Epstein en su propio avión privado en varias ocasiones. También Bill Clinton viajó numerosas veces, 26 en total, en el Lolita Express y estuvo en la Isla Epstein, así como en otros continentes junto con Epstein. En su Lolita Express, Epstein realizó varios vuelos a África, viajando con él los actores Chris Tucker y Kevin Spacey. Por aquel entonces, Epstein también se hizo con un rancho en Nuevo México, en el que también desarrolló actividades delictivas. Por aquel entonces, Trump llegó a decir esto de Epstein en el año 2002:

“Conozco a Jeff desde hace quince años. Es un tipo fantástico. Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas están en el lado más joven. No hay duda al respecto: Jeffrey disfruta de su vida social”

Ambos salían mucho juntos en la noche neoyorquina de más alto estanding, y también en Palm Beach, hasta que una subasta por una casa en esta localidad de Florida acabó, supuestamente, con su amistad. 

Mientras todo esto ocurría, en el año 2005 una mujer se puso en contacto con el Departamento de Policía de Palm Beach de Florida, alegando que una niña había llevado a su hijastra de 14 años a la mansión de Epstein, pagándole 300 dólares por dar un masaje desnuda a Epstein. La policía de Palm Beach inició una investigación encubierta de más de un año, incluyendo un registro de su casa. La policía pidió ayuda al FBI, que se implicó en el caso. Se demostró que Epstein había pagado a varias niñas para que realizaran actos sexuales con él. Se localizaron 5 víctimas de entre 14 y 16 años y 17 testigos. La edad de consentimiento sexual legal en Florida es de 18 años. La policía encontró las dos cámaras ya mencionadas y una gran cantidad de fotos de niñas, algunas entrevistadas por la policía y otras desconocidas. La asistenta de Epstein, Adriana Ross, se deshizo de discos duros y y otros equipos informáticos de la mansión del financiero y espía del Mossad antes de que la policía comenzara el registro. No obstante, se llegó a probar que hasta 40 menores fueron pagadas por dar masajes sexuales a Epstein hasta tres veces al día. El número de víctimas, después, aumentó hasta las 80. Incluso se supo que trillizas de 12 años de edad fueron trasladadas desde Francia para el cumpleaños de Epstein, para que este abusara de ellas, siendo regresadas a Francia al día siguiente. Y también se sabe que se reclutaron niñas de Brasil y de otras naciones suramericanas, de países de Europa del Este y de la antigua Unión Soviética a través de una agencia de modelos francesa, MC2, que suministraba niñas a Epstein y a Maxwell. Epstein negociaba un acuerdo de culpabilidad de delitos sexuales con menores con la Oficina del Fiscal de EEUU. Tras el colapso del fondo de Bear Stearns, el fiscal federal de Miami, Alexander Acosta, de origen cubano, concedió a Epstein solo 13 meses de cárcel y el cierre de la investigación del FBI sobre dichos delitos y otros cargos. Acosta, que dimitió de su cargo en 2019, afirmó recibir órdenes de altos funcionarios del gobierno de EEUU para dar ese trato indulgente a Epstein, quien Acosta aseguró que era alguien “de importancia para el gobierno de EEUU”, porque era agente de inteligencia estadounidense y que, por ello, “se encontraba por encima de su nivel salarial” y que “debía dejarlo en paz”. Epstein negoció con la fiscalía de Florida el ser testigo clave anónimo de información todavía no especificada hasta la fecha, y también de fiscales federales de Nueva York en 2008 tras el quiebre del fondo de cobertura de Bear Stearns. Uno de los abogados de Epstein entonces fue el profesor de derecho constitucional y penal de la Universidad de Harvard, Alan Dershowitz, también de origen judío, y quien se desveló que mantuvo relaciones sexuales con menores proporcionadas por su cliente, Jeffrey Epstein. Dershowitz es miembro del Partido Demócrata y es autor del libro El misterio von Bülow, superventas adaptado al cine en 1990. Otros abogados de Epstein entonces fueron Keneth Starr, fiscal que condujo al proceso de destitución de Bill Clinton tras el escándalo sexual con Mónica Lewinsky, y del cual Clinton quedó absuelto, e incluso el lingüista canadiense Steven Pinker, habitual también del Lolita Express. 

Epstein aceptó declararse culpable de dos cargos de prostitución, registrarse en Florida como delincuente sexual y pagar una indemnización a las víctimas identificadas por el FBI.

Durante aquellos años 2000, Epstein invirtió, según el periódico israelí Haaretz, en la empresa Reporty Homeland Security, rebautizada en 2018 como Carbyne, conectada con la industria militar de Israel. El presidente entonces de dicha compañía fue Ehud Barak, primer ministro de Israel entre 1999 y 2001 por el Partido Laborista, ministro de defensa de Israel entre 2007 y 2013 bajo las presidencias de Ehud Ólmert y Benjamín Netanyahu, y comandante en jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel, ejército israelí, entre 1991 a 1995. Barak es, además, el soldado más condecorado en la historia de Israel. Barak y Epstein fueron amigos cercanos, y aquel se alojó varias veces en el apartamento de Epstein en Manhattan, en el 301 East 66th Street. 

Epstein, en la década de los 2000, había manifestado públicamente un gran interés en la inteligencia artificial y en la ingeniería genética, lo que le llevó a defender la eugenesia y a una versión muy particular del transhumanismo, queriendo utilizar su propio esperma para el cometido de la mejora de la especie humana.

Antes de conocer a Ehud Barak, Epstein tenía experiencia empresarial con el sector israelí de defensa, visitando varias bases militares israelíes en 2008. Ese mismo año 2008 Epstein fue sentenciado a 18 meses de cárcel tras declararse culpable de un solo cargo estatal de prostitución de menores. Pero no ingresó en prisión, sino que fue alojado en un ala privada de la empalizada del condado de Palm Beach. Se le concedió un permiso de trabajo por tres meses y medio, de 12 horas al día y 6 días a la semana, un trato de favor contrario a las normas del condado de Palm Beach. Estaba claro que estaba siendo protegido. Además, Epstein dispuso de su propio chófer y de personal de servicio para recibir visitas. Su celda no tenía puerta y disponía de televisor propio. También una mujer anónima de Virginia presentó una demanda civil de 50 millones de dólares en una corte federal contra Epstein, afirmando que cuando tenía 16 años, entre 2004 y 2005, fue reclutada para dar un masaje a Epstein, abusando éste de ella y pagándola después 200 dólares. Otra mujer, ese mismo año 2008, presentó otra demanda por lo mismo. Muchas demandas se presentaron ese año, pero la mayoría fueron resueltas por Epstein mediante acuerdos extrajudiciales. Tras salir de prisión, Epstein pagó 128000 dólares al Sheriff del condado por los “servicios adicionales” que se le prestaron. Durante el tiempo de libertad condicional que disfrutó siguió viajando en su Lolita Express a Nueva York y a la Isla Epstein, se le permitieron largos viajes para “ir de compras” y caminar por Palm Beach para “hacer ejercicio”. No obstante, en enero de 2011 una apelación en Nueva York logró que quedara registrado en su Estado natal como delincuente sexual nivel tres, esto es, con alto riesgo de reincidencia, algo que es de por vida y no se puede recurrir. Epstein estaba obligado a aparecer personalmente en el Departamento de Policía de Nueva York cada 90 días, cosa que nunca hizo, aún siendo esto ilegal. Epstein gozaba de casi inmunidad, de trato preferencial. En 2010, el exadministrador de la casa de Epstein, Alfredo Rodríguez, fue sentenciado a 18 meses de cárcel por intentar vender un diario en que apuntó las fechorías de Epstein que nunca entregó a la policía, siendo acusado de obstrucción a la investigación policial.

En 2014, cuatro mujeres, entre ellas Courtney Wild y Virginia Giuffre entablaron una demanda civil federal en Florida contra los EEUU por violaciones de la Ley de Derechos de Víctimas del Crimen en el acuerdo de no enjuiciamiento alcanzado por el Departamento de Justicia con Epstein en 2008. En esa demanda acusaron al mencionado Alan Dershowitz, abogado de Epstein y profesor de Harvard, de abusar sexualmente de una de ellas, proporcionada por Epstein, siendo desestimada la acusación por quedar fuera de la intención de la demanda de reabrir el acuerdo de culpabilidad. Entonces, Virginia Giuffre presentó una acusación contra el príncipe Andrés de Inglaterra por abuso sexual, pero el juez, Kenneth Marra, no vio relación con la demanda contra Epstein y eliminó dicha acusación, pero sí la permitió dar testimonio más adelante cuando el caso llegó a los tribunales.

Entre 2015 y 2016, Epstein invirtió 40 millones de dólares estadounidenses en dos fondos de inversión gestionados por la empresa Valar Ventures, fundada por el empresario alemán-estadounidense Peter Thiel, de ideología libertariana y cofundador de Paypal junto a Elon Musk, administrador de fondos de inversión libre y capital riesgo para empresas nuevas, así como uno de los mayores inversores de Facebook y miembro de su consejo de administración, entre otros negocios. Esos 40 millones que invirtió Epstein en Valar Ventures, para 2025, constituyen el mayor activo del legado hereditario de Epstein, pues alcanzaron un valor de 170 millones de dólares. En 2015, Virginia Giuffre alegó que con 17 años fue traficada sexualmente por Epstein, Maxwell, el príncipe Andrés de Inglaterra y Alan Dershowitz, y que el FBI encubrió los hechos. Giuffre dijo que fue esclava sexual de Epstein y Maxwell entre 1999 y 2002, y que tuvo que reclutar a otras menores de edad para esos fines. Epstein llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre. Ella afirmó, además, que aparte de Epstein, Maxwell, el príncipe Andrés y Dershowitz, fue esclava sexual del ya mencionado Bill Richardson, y de Marvin Minsky, científico estadounidense cofundador del laboratorio de IA del MIT de Massachusetts, considerado por tanto uno de los padres de la llamada Inteligencia Artificial. En agosto de 2015 se publicó la primera investigación del caso Epstein, de unas 2000 páginas previamente selladas. En 2016 una demandante anónima presentó una denuncia por agresión sexual contra Epstein y contra Donald Trump, alegando que ambos lo hicieron en la residencia de Epstein en Manhattan el año 1994, teniendo ella entonces 13 años. La demanda fue desestimada. Le siguieron otras dos, y un intento de rueda de prensa, pero que abruptamente canceló porque, según su abogada, recibió amenazas. Otra demanda, en 2017, de Sarah Ransome, también se resolvió extrajudicialmente. En 2018, el abogado Bradley Edwards programó otra demanda contra Epstein, pero también se resolvió la cuestión extrajudicialmente. En 2019, otra mujer, Maria Farmer, presentó una declaración jurada sobre cómo Epstein y Maxwell la agredieron sexualmente en una mesa de masajes en la finca de Epstein en Nuevo México, cuando ella tenía 15 años.

En el año 2019, Jeffrey Epstein fue arrestado por cargos de tráfico sexual. Acosta dimitió, y varios políticos como Eliot Spitzer y Bill Richardson, del Partido Demócrata, así como el Departamento de Policía de Palm Beach devolvieron las donaciones recibidas por Epstein al enterarse de la detención. Sin embargo, la Universidad de Harvard dijo que no devolvería el dinero donado por Epstein a su centro. También existieron donaciones cuando estaba libre a centros de educación infantil, pero nunca fueron devueltas. También en 2019, Jennifer Araoz demandó a Epstein, estando él ya en la cárcel, por haberla violado cuando ella tenía 15 años en la mansión de Manhattan de aquel. Ese mismo año 2019, el juez mencionado antes, Kenneth Marra, afirmó que los fiscales federales habían violado la ley al no notificar a las víctimas antes de que le permitieran a Epstein declararse culpable por solo dos delitos en Florida. Giuffre, en 2019, en una entrevista para la BBC, afirmó que Epstein la entregó como esclava sexual del príncipe Andrés de Inglaterra. Dos años después, en 2021, Giuffre demandó al príncipe Andrés, resolviéndose el caso extrajudicialmente. 

Epstein fue detenido en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York (MCC, por sus siglas en inglés), compartiendo celda con el expolicía corrupto y matón, Nicholas Tartaglione, acusado de cuatro cargos de asesinato. El 23 de julio de 2019, a la 1:30 am de la madrugada, Epstein fue encontrado semiconsciente y herido en el suelo de su celda, con marcas alrededor de su cuello por un intento de asalto o suicidio. Tartaglione dijo no saber nada de lo ocurrido. Epstein fue puesto en vigilancia de suicidio durante seis días. Después fue trasladado a otra celda con otro recluso. Un guardia fue encargado de vigilar su celda por dentro cada treinta minutos. Pero este procedimiento no se aplicó el día 9 de agosto, en que su compañero de celda fue trasladado y no fue sustituido por otro. Esa noche, en violación de los procedimientos carcelarios, Epstein dejó de ser visitado cada 30 minutos. Se le habían asignado dos guardias para revisar su celda esa noche, pero declararon haberse quedado dormidos esa noche y dejaron sin vigilar su celda durante ocho horas. Además, esos dos agentes, de nombres Michael Thomas y Tova Noel, falsificaron los registros de aquella noche. Dos cámaras de vigilancia situadas justo en frente de la celda de Epstein se estropearon y fueron días después enviadas al laboratorio del FBI. Una veintena de agentes del MCC fueron citados a declarar.

El día anterior, 8 de agosto, Epstein hizo testamento en presencia de dos testigos.

La mañana temprano del 10 de agosto de 2019, a las 6:30 am, Jeffrey Epstein fue encontrado muerto en su celda, solo. El 11 de agosto se le practicó la autopsia, pero no fue anunciada la causa de la muerte, y se afirmó públicamente que fue un suicidio por ahorcamiento. Sus abogados afirmaron que la autopsia demostraba que había sido asesinado. Un patólogo independiente, de nombre Michael Baden, fue contratado como perito independiente observador de la autopsia, y afirmó que la lesión de cuello que Epstein presentaba era extremadamente poco frecuente en suicidios por ahorcamientos, y que eran más frecuentes en homicidios por estrangulamiento. Epstein fue enterrado en una tumba sin nombre el 5 de septiembre de 2019, junto a la de sus padres, en el cementerio judío IJ Morris Star of David en Palm Beach, Florida. Los nombres de sus padres también fueron quitados de la lápida por privacidad y para evitar el vandalismo. Epstein legó todos sus bienes a un trust del que son beneficiarios una de sus ex parejas y dos de sus ex colaboradores. 

El año en que fue asesinado, se supo que Epstein planeaba inseminar a unas 20 mujeres con su esperma en su rancho de Nuevo México, donde dichas mujeres darían a luz a las “crías” de Epstein. Era fanático de la criónica, y tenía intención de congelar su cabeza y su pene. 

Un año después, en 2020, Ghislaine Maxwell fue detenida, enjuiciada y declarada culpable de hasta cinco cargos de reclutamiento y tráfico de adolescentes para abuso sexual. Fue condenada a 20 años de prisión y a pagar una multa de 750000 dólares. Maxwell desempeñó un papel fundamental en la red pederasta de Epstein, participó en los abusos y su comportamiento y acciones monstruosas fueron definidos como depredadores y atroces.

El legado hereditario de Jeffrey Epstein se calculó en 2020 en unos 640 millones de dólares estadounidenses, bajando a 240 millones un año después. En 2021, el MCC, Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, fue cerrado. 

En 2023, la jueza de Nueva York, Loretta Preska, ordenó levantar el sello de una lista con los nombres de más de 170 personas asociadas por Epstein. Algunos fueron simplemente vistos por testigos en compañía de Epstein sin hacer nada delictivo. Es el caso del cantante Michael Jackson, fallecido en 2009. Tampoco entonces Donald Trump fue mencionado realizando actos sexuales. Los que sí fueron mencionados en contextos sexuales fueron el príncipe Andrés de Inglaterra, Bill Clinton, Bill Richardson, Leslie Wexner, Alan Dershowitz, Marvin Minsky, el agente de modelos francés Jean-Luc Brunel, que enviaba niñas de 12 años a EEUU para las orgías pedófilas de Epstein, y que se suicidó en su celda en 2022, entre otros. 

En 2025, Giuffré falleció, supuestamente mediante suicidio, aunque su abogada y su padre ponen en tela de juicio esta versión de los hechos. Ese mismo año 2025 el FBI publicó un vídeo grabado por la única cámara de la prisión que funcionaba la noche de la muerte de Epstein. Tres minutos de la grabación de esa cámara fueron suprimidos. Este mismo año, Donald Trump fue de nuevo relacionado con el caso Epstein, por su aparición en registros judiciales. La fiscal general de EEUU, Pam Bondi, dijo que se publicarían íntegros los archivos del caso Epstein, pero luego el Departamento de Justicia afirmó que no se publicarían más documentos. Trump aparecía nombrado varias veces en los mismos, esto trascendió públicamente y ello influyó en que el movimiento MAGA, del que Trump es líder, comenzó a romperse. Israel entonces negó que Epstein fuera agente del Mossad, pero el periodista estadounidense, Tucker Carlson, afirmó que sí era cierto.

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