La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El Senado de la Nación Argentina tiene previsto debatir nuevamente el proyecto denominado ‘Inviolabilidad de la Propiedad Privada’, impulsado por el Gobierno argentino, con el objetivo principal de suprimir los límites vigentes para la compra de tierras por personas extranjeras. La sesión está programada para el jueves 6 de agosto, siendo este el quinto intento oficialista para alcanzar la media sanción necesaria que permita avanzar con la reforma legislativa.
Desde el bloque oficialista, se considera que los votos podrían ser suficientes aunque con un margen reducido. Este bloque, junto a algunos aliados, busca derogar el límite vigente de 1.000 hectáreas y el tope del 15 % de tierras adquiribles por extranjeros. La legislación actual prohíbe expresamente la compra de tierras por parte de Estados extranjeros y empresas con capital estatal extranjero, excepto si las adquisiciones cuentan con autorización de la provincia involucrada y del Estado nacional.
El proyecto ha generado divisiones en el Senado, especialmente tras la decisión del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical de no aportar votos favorables. Además, algunos gobernadores han expresado reservas, ante preocupaciones sobre la entrada de inversiones extranjeras, en particular de países como China. En este contexto, el ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, ha cobrado relevancia por su negativa a aceptar cambios sustanciales en el núcleo de la iniciativa.
Las deliberaciones se producen mientras partidos de oposición, sindicatos y organizaciones civiles convocan movilizaciones en las inmediaciones del Congreso para manifestarse en contra del proyecto. Las eventuales modificaciones a la propuesta se ven limitadas por la postura oficialista de mantener aspectos clave del texto, aunque se prevén definiciones específicas en la reglamentación posterior, especialmente respecto a la capacidad normativa de las provincias y la regulación de los procedimientos autorizatorios.
El resultado de la votación es incierto debido a la suma de adhesiones individuales y las divisiones internas entre los bloques aliados. La aprobación requiere mayoría simple en la Cámara Alta, por lo que la asistencia y el alineamiento serán claves en la definición final del proyecto.


