La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Ildefonso Guajardo, exsecretario de Economía de México y negociador del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aseguró que las políticas arancelarias implementadas por el gobierno de Estados Unidos, durante la administración de Donald Trump, han influido en la estrategia de las empresas automotrices que operan en México. Según Guajardo, el aumento de aranceles a ciertos vehículos ha modificado el costo y la conveniencia de exportar automóviles mexicanos al mercado estadounidense.
Guajardo señaló que, en el contexto de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la administración Trump ha utilizado herramientas legales y aduaneras para reforzar su posición en negociaciones comerciales. Un informe elaborado por Peter Navarro, asesor de la Casa Blanca, identificó a México como uno de los países por los que podría ocurrir la triangulación de productos chinos hacia Estados Unidos. Aunque este informe no implica una acción jurídica directa, podría derivar en un aumento de la supervisión y tiempos de revisión en la frontera para mercancías mexicanas.
El impacto de estas medidas ya se observa en decisiones empresariales. La planta de Toyota en Baja California ha decidido trasladar la producción de la camioneta Tacoma a Texas. Además, las operaciones conjuntas entre Mercedes-Benz y Nissan en la planta de Aguascalientes han finalizado. Guajardo indicó que automóviles terminados pueden enfrentar aranceles de hasta un 25% si no cumplen con las reglas de origen establecidas por el T-MEC, reduciendo su competitividad frente a vehículos importados de otros mercados.
Asimismo, el exsecretario advirtió que Estados Unidos puede emplear otros mecanismos, como investigaciones conforme a la Sección 301 de su legislación comercial, para imponer aranceles adicionales basados en disputas relacionadas con la propiedad intelectual o el trabajo forzado. Finalmente, Guajardo señaló que la vinculación de asuntos comerciales, migratorios y de seguridad en la relación bilateral puede complicar las futuras negociaciones entre México y Estados Unidos en el contexto actual.


