EE. UU. abre ofensiva contra Irán

Teherán responde con misiles e Israel confirma impactos


Jaime Goig Jaime Goig

(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.

La madrugada del 28 de febrero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el inicio de una operación militar contra Irán, en un giro que abre una fase de confrontación directa con efectos inmediatos sobre Israel y sobre la red de bases estadounidenses en el Golfo.

Primer hito: anuncio presidencial y objetivos declarados. Trump comunicó en un vídeo publicado en Truth Social que las Fuerzas Armadas estadounidenses habían iniciado “major combat operations” en Irán. Según su mensaje, el propósito es “proteger al pueblo estadounidense” y evitar que Irán obtenga armas nucleares, al tiempo que se apunta a capacidades misilísticas y, de forma explícita, a la fuerza naval iraní.

Segundo hito: denominación oficial de la operación. Poco después, el Pentágono difundió el nombre de la operación: “EPIC FURY” (en español, “Furia épica”), consolidando el marco comunicativo de una campaña militar presentada como preventiva y de gran alcance.

Tercer hito: coordinación con Israel y primeros impactos reportados. En paralelo a los mensajes estadounidenses, fuentes periodísticas informaron de un ataque coordinado entre Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, con explosiones reportadas en Teherán y otras áreas. Esta dimensión conjunta sitúa el episodio como algo más que una acción limitada: introduce una lógica de teatro regional integrado con Israel como actor operacional inmediato.

Cuarto hito: respuesta iraní anunciada por el CGRI. Tras los ataques, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) comunicó el inicio de una operación de respuesta “a gran escala” y la primera ola de lanzamientos de misiles y drones contra Israel. En este punto, la escalada deja de ser bilateral y pasa a un patrón triangular EE. UU.–Irán–Israel.

Quinto hito: recuento de lanzamientos e impactos en Israel. Medios israelíes informaron de una andanada inicial de 125 misiles lanzados desde Irán, con impactos confirmados en territorio israelí según esas mismas fuentes. La dimensión cuantitativa del ataque marca un salto significativo en intensidad respecto a episodios de intercambio más acotados.

Sexto hito: extensión a bases estadounidenses en el Golfo. Conforme avanzaban las horas, se reportaron explosiones y columnas de humo cerca de instalaciones estadounidenses en Baréin. Informaciones periodísticas verificaron material audiovisual y citaron fuentes regionales sobre ataques a infraestructuras asociadas a la presencia militar de EE. UU. en la zona, un elemento que amplía el frente y eleva el riesgo de escalada por arrastre.

Séptimo hito: cierres de espacio aéreo y medidas de emergencia. En el contexto de ataques cruzados, se informó del cierre de espacios aéreos y de la activación de protocolos de seguridad en varios puntos del área de conflicto, un indicador operativo clásico de que los Estados asumen un escenario de continuidad, no de incidente aislado.

Octavo hito: advertencias y lecturas internacionales. En Moscú, el Ministerio de Exteriores ruso advirtió que la ofensiva “sumerge a Oriente Medio en una escalada no controlada”, mientras otros actores reclamaban evaluaciones internacionales. Al mismo tiempo, el plano estadounidense incluyó un registro retórico de alto voltaje: Reuters informó de que Trump llegó a advertir de la posibilidad de bajas estadounidenses y enmarcó la campaña como una operación mayor, no meramente puntual.

Lectura estratégica: qué cambia con esta secuencia

  1. Cambio de fase: el salto a una operación nombrada y declarada como “major combat operations” indica duración y amplitud, no una acción quirúrgica única.
  2. Regionalización inmediata: la respuesta iraní sobre Israel y la presión sobre bases estadounidenses convierten el episodio en un patrón de escalada regional con múltiples nodos.
  3. Riesgo de contagio: la activación de espacios aéreos y la dinámica de represalias elevan el riesgo de que terceros actores entren por cálculo defensivo, por alianza o por oportunidad.

A esta hora, el desarrollo operacional y el balance de daños y víctimas siguen siendo variables y dependen de confirmaciones oficiales adicionales y de verificaciones independientes a medida que se publiquen evaluaciones técnicas y partes militares.

Fuentes: TASS , Reuters , The Guardian, The Washington Post , The Jerusalem Post , Xinhua .

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