Juan Lacomba
(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.
Honduras continúa sin un presidente electo una semana después de las elecciones generales, en medio de la paralización del conteo oficial y denuncias de fallas de seguridad en el sistema de transmisión de resultados, los cuales no reconoce el gobernante Partido Libre.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Ana Paola Hall, anunció este domingo que el escrutinio se “reinicia de inmediato”, tras estar detenido desde el viernes por “problemas técnicos”. Sin embargo, dos horas después, el sistema seguía inactivo.
El conteo preliminar favorece a Nasry “Tito” Asfura, candidato del conservador Partido Nacional, respaldado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump. Asfura suma 1.132.321 votos (40,19 %), seguido por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 1.112.570 votos (39,49 %), según el 88 % de actas escrutadas.
Analistas revelan la fragilidad del sistema electoral hondureño y subrayan la necesidad de reformarlo y considerar una segunda vuelta para evitar crisis en elecciones cerradas.
Rixi Moncada, en la foto – candidata del oficialista Partido Libre, ocupa el tercer lugar con 543.675 votos (19,30 %). Moncada afirmó que su partido “no reconoce” los resultados por presunta “injerencia y coacción” de Trump y convocó a movilizaciones hacia una “asamblea extraordinaria de la dignidad nacional” el 13 de diciembre. Exige además la nulidad total de los comicios y una investigación por posibles “actos de terrorismo electoral” a través del sistema de transmisión.
La crisis aumentó tras la denuncia de Marlon Ochoa, consejero del CNE por el Partido Libre, quien reportó cambios en el código de seguridad de dos módulos del sistema electrónico. La empresa encargada de la transmisión preliminar admitió una variación en el hash del módulo de divulgación, aunque aseguró que no se modificó el código fuente. Ochoa también señaló inconsistencias en los tiempos de operación de los sistemas, algunos activos solo minutos, lo que cuestiona su autenticidad.
A las irregularidades se suma el caso del municipio de San Antonio de Flores, donde unos 5.000 habitantes votaron con retraso debido al presunto tráfico de credenciales que impidió instalar las Juntas Receptoras de Votos el día de la elección.


