Lula aborda sus principales desafíos

Desde la COP30 y el petróleo hasta su reelección y las tensiones con Trump

Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump

Jaime Jaime

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, analizó en una entrevista con agencias internacionales los temas clave que marcan su agenda actual, destacando la próxima COP30, las tensiones comerciales con Estados Unidos, la polémica exploración petrolera y su decisión de buscar la reelección en 2026.

Lula defendió la autorización concedida a Petrobras para explorar petróleo cerca de la desembocadura del Amazonas, una zona considerada sensible por grupos ecologistas.
“Si acabo con el petróleo, ¿qué voy a utilizar? Tengo que tener responsabilidad como jefe de Estado”, afirmó. Señaló que, si bien es crucial avanzar hacia energías limpias, Brasil ya cuenta con una de las matrices energéticas más renovables del mundo: más del 80% de su electricidad proviene de fuentes limpias, y su gasolina y diésel incorporan importantes porcentajes de biocombustibles.

Con la COP30 programada del 10 al 21 de noviembre en Belém, Lula expresó confianza en que el expresidente estadounidense Donald Trump “se dará cuenta de que no hay alternativa” a la transición energética. Aseguró que, pese a la retirada de EE.UU. del Acuerdo de París bajo el mandato de Trump, una delegación norteamericana estará presente en la cumbre.

Lula confirmó que, de no avanzar las negociaciones comerciales tras la COP30, llamará personalmente a Trump para destrabar el conflicto por los aranceles del 50% impuestos por EE.UU. a exportaciones brasileñas.
“No tendría ningún problema en ir a Washington o Nueva York para negociar”, declaró, tras haberse reunido previamente con Trump en Kuala Lumpur para abordar estas tensiones, derivadas del juicio contra Jair Bolsonaro.

La conferencia contará con la participación de 53 jefes de Estado y representantes ministeriales de otros 45 países, además de 19 organismos internacionales.

Sobre la reciente intervención policial en Río de Janeiro que dejó más de un centenar de fallecidos, Lula fue contundente:
“No había una orden de matanza y hubo matanza. La acción del estado de Río fue desastrosa”.
Anunció que organismos federales investigarán lo ocurrido, en un operativo que correspondía al gobierno regional.

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