Jaime
El Gobierno hondureño confirmó la llegada de un nuevo contingente de asesores estadounidenses para apoyar operaciones de interdicción marítima y aérea contra el narcotráfico en el Caribe.
La iniciativa, impulsada por el Comando Sur de EE. UU., incluye radares móviles, sistemas de vigilancia costera y formación en rastreo financiero, según informó la Secretaría de Defensa.
El programa amplía la colaboración existente bajo la Iniciativa Regional de Seguridad Centroamericana (CARSI) y se aplicará en los departamentos de Gracias a Dios, Colón y Cortés, principales puntos de tránsito de cocaína. Las fuerzas hondureñas participarán en patrullas conjuntas y en un centro de inteligencia marítima que entrará en funcionamiento en 2026.
El ministro José Manuel Zelaya Rosales (en la foto) destacó que el país necesita “tecnología y transparencia” para frenar los cargamentos antes de que lleguen a tierra. Grupos civiles han pedido que la cooperación se mantenga bajo control parlamentario, a fin de garantizar la soberanía nacional y la protección de datos.
El anuncio se produce después de que la DEA alertara sobre nuevas rutas de tráfico que utilizan pequeños aeródromos y lanchas rápidas. Entre enero y octubre se incautaron más de 12 toneladas de cocaína y 8 millones de dólares en efectivo, según cifras oficiales.
A nivel interno, la presidenta Xiomara Castro enfrenta críticas por la lentitud en las reformas policiales y por la falta de avances en seguridad ciudadana, aunque el Gobierno insiste en que la cooperación internacional “no sustituye la responsabilidad nacional”.


