La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El gobierno de Venezuela manifestó que la energía no debe ser instrumento de coerción política ni arma en disputas internacionales. El anuncio se realizó el lunes mediante el canciller Yván Gil, quien leyó una carta oficial enviada por el presidente Nicolás Maduro a los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en anticipación a una reunión extraordinaria para examinar la situación venezolana.
Según la misiva, el motivo principal de preocupación es el bloqueo total impuesto a costas venezolanas, ordenado por el presidente de Estados Unidos, junto con el abordaje de buques petroleros en aguas venezolanas. Estas acciones, según el texto, podrían causar una desestabilización regional e internacional y han sido calificadas como eventos de creciente gravedad por las autoridades venezolanas.
El documento indica que se ha producido el secuestro y robo de varias embarcaciones que transportaban unos cuatro millones de barriles de petróleo. Rechaza además la orden de imponer un bloqueo naval a los buques destinados a la exportación de energía desde Venezuela. El gobierno advierte que dichas medidas afectan la economía y seguridad energética nacional y pueden tener repercusiones en otros países y mercados internacionales.
Finalmente, Venezuela declara mantener una posición orientada a la paz y el respeto al derecho internacional, aunque advierte que está preparada para salvaguardar su soberanía, integridad territorial y recursos energéticos si la situación lo requiere. El documento hace un llamado a la comunidad internacional para evitar escaladas de tensión que puedan afectar el comercio global de energía.


