La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
La biotecnología cubana ha vuelto a colocar una de sus apuestas estratégicas en el centro del debate sanitario internacional. La vacuna terapéutica Vaxira (Racotumomab), desarrollada por el Centro de Inmunología Molecular de Cuba, ha sido distinguida con el Premio a la Innovación Tecnológica 2025, un reconocimiento que refuerza su posición como uno de los desarrollos más relevantes del sistema científico de la isla en la lucha contra el cáncer de pulmón de células no pequeñas. La noticia fue difundida el 16 de abril de 2026 por medios cubanos a partir de información oficial.
No se trata de un anuncio menor ni de una promesa abstracta. Vaxira es una inmunoterapia activa diseñada para inducir una respuesta del sistema inmunitario contra el gangliósido NeuGcGM3, un antígeno tumoral presente en un porcentaje muy elevado de estos tumores pulmonares. Su lógica no es la de la quimioterapia clásica: busca que el organismo identifique y ataque células tumorales que expresan ese marcador, una línea de trabajo que ha sido descrita también en literatura científica internacional sobre racotumomab y su uso en oncología.
El dato que más llama la atención es el de la supervivencia. Según la información difundida en Cuba, el seguimiento de más de 1.300 pacientes tratados entre 2013 y 2023 permitió consolidar evidencia de seguridad y eficacia clínica. En ese periodo, se observó que un 20 % de los pacientes alcanzó una supervivencia inesperada, con una mediana de 76,6 meses, es decir, más de seis años. Ese resultado, extraordinario en este tipo de patología avanzada, se acompaña además de una mejora en la calidad de vida y de la ausencia de nuevos eventos adversos relevantes respecto a estudios previos.
El valor político y estratégico del avance va más allá del ámbito médico. En un momento en que buena parte del mundo dependiente importa tecnología, patentes y tratamientos de alto coste, Cuba exhibe un producto biomédico propio que no solo ha llegado a la práctica clínica, sino que aspira a medirse con estándares internacionales. La propia literatura científica recoge que Vaxira fue aprobada en países iberoamericanos para determinados contextos de tratamiento del cáncer de pulmón avanzado y destaca su baja toxicidad, su buen perfil de seguridad y su capacidad para generar respuesta inmunológica específica.
Más allá del reconocimiento oficial, el caso de Vaxira refuerza la visibilidad de la biotecnología cubana en un ámbito especialmente sensible como la oncología. El premio subraya el valor de una línea de investigación desarrollada en la isla y presentada como una alternativa terapéutica con resultados clínicos relevantes en cáncer de pulmón de células no pequeñas.


