Jaime
El Gobierno uruguayo ha retomado el debate sobre la regulación del juego online, una de las asignaturas pendientes en la modernización de su marco digital.
La iniciativa, que el presidente Yamandú Orsi (en la foto) ha calificado como “una cuestión de orden y transparencia”, busca establecer un sistema unificado de licencias bajo control estatal, en un contexto donde el juego virtual se ha expandido sin regulación clara desde la pandemia.
El Ministerio de Economía y Finanzas presentó un borrador que contempla la creación de una Agencia Nacional del Juego Digital, encargada de fiscalizar las plataformas y garantizar el cumplimiento de las normas tributarias y de protección de datos.
Según estimaciones preliminares, el sector podría aportar entre 40 y 50 millones de dólares anuales en impuestos y tasas, recursos que se destinarían parcialmente a programas de prevención de ludopatía y financiación cultural.
En declaraciones a La Diaria, el ministro de Economía, Azucena Arbeleche, explicó que “la prioridad del Gobierno es ordenar un mercado que ya existe, hacerlo más seguro para los usuarios y evitar la evasión fiscal”.
La propuesta ha recibido el apoyo parcial del Frente Amplio, aunque desde algunos sectores de la oposición se pide que el texto incorpore mayores garantías sociales y un límite claro a la publicidad de las casas de apuestas.
Por su parte, la Iglesia Católica uruguaya y organizaciones de salud mental han solicitado que el proyecto incluya mecanismos de autolimitación y campañas públicas de prevención.
Los sindicatos del sector tecnológico, en cambio, celebraron la medida como una oportunidad para atraer inversión y generar empleo cualificado.


