Jaime
El líder de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, ha trasladado este lunes a la dirección de su partido que está dispuesto a romper con el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez.
La reunión, celebrada en Perpiñán y prolongada durante más de tres horas, congregó a medio centenar de dirigentes del partido independentista para debatir si mantener o no los acuerdos que permitieron la investidura de Sánchez en 2023. Puigdemont defendió la ruptura desde el inicio del encuentro, reiterando el mensaje que días atrás lanzó la portavoz parlamentaria de Junts, Míriam Nogueras, quien sugirió que “quizá ha llegado la hora del cambio”.
La dirección ejecutiva del partido prevé comunicar su decisión definitiva en una rueda de prensa convocada para las 17:00 horas, en la que se hará pública la posición adoptada.
El debate interno se produce a pocas semanas de cumplirse dos años del acuerdo de Bruselas, que permitió la investidura de Sánchez con el apoyo de Junts. Desde entonces, los independentistas consideran que el balance del pacto es desigual: la oficialidad del catalán en la Unión Europea sigue pendiente, la aplicación de la amnistía a Puigdemont está a la espera del Tribunal Constitucional, y la delegación de competencias de inmigración a Cataluña fue rechazada en el Congreso.
En los últimos días, Junts ha endurecido su discurso, denunciando el “bloqueo” del PSOE a iniciativas sobre multirreincidencia y ocupaciones ilegales promovidas por sus alcaldes. En su intervención durante la convención municipalista del partido, el secretario general, Jordi Turull, advirtió que “vienen momentos complicados”
El PSOE “mantiene la calma”
Desde el Gobierno, la respuesta ha sido de aparente tranquilidad. La portavoz socialista Emma López declaró que el Ejecutivo está “centrado en mejorar la vida de los españoles”, mientras fuentes de Moncloa reconocían que Puigdemont es un interlocutor “impredecible”. Pese a todo, el Ejecutivo reactivó el pasado viernes el proceso para el reconocimiento del catalán como lengua oficial de la UE, en un gesto interpretado como intento de distensión.
En Cataluña, el primer secretario del PSC y president de la Generalitat, Salvador Illa, advirtió de que “la alternativa es involucionista”, apelando a la continuidad del diálogo.Consultas internas y presión política
Fuentes próximas a Junts no descartan que la dirección someta la decisión final a consulta entre las bases, como ya ocurrió antes de la investidura de Sánchez y de la salida del Govern presidido por Pere Aragonès.
Mientras tanto, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aprovechó la coyuntura para asegurar que Sánchez “agoniza” políticamente e instó a Junts a decidir si mantiene su apoyo “tras años de experimentar la política sanchista”.
La situación política catalana se inscribe en un marco de tensiones entre independentismo, gobernabilidad y estrategia partidista. Más allá del pulso inmediato entre Junts y el PSOE, el episodio refleja la fragilidad de los pactos parlamentarios que sostienen al actual Ejecutivo español y la persistencia del conflicto institucional entre el Estado y el independentismo catalán.


