La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Puerto Rico se mantiene en nivel epidémico de influenza por cuarta semana consecutiva, una situación que ha puesto en alerta al sistema de salud y que podría desembocar en una declaración formal de epidemia en las próximas dos semanas si los contagios no descienden de forma sostenida. Así lo advirtieron este martes las autoridades sanitarias del territorio, en un contexto marcado por presión hospitalaria, alta circulación viral y una temporada invernal especialmente activa.
Durante una conferencia de prensa en el Departamento de Salud, la epidemióloga estatal Miriam Ramos Colón confirmó que el Gobierno ya revisa planes de contingencia ante la posibilidad de que la gobernadora Jenniffer González Colón deba emitir una orden ejecutiva para declarar la epidemia.
“Estamos revisando los planes en preparación a una posible declaración de epidemia en las próximas dos semanas”, señaló.
El más reciente informe epidemiológico, que cubre el periodo del 28 de diciembre al 3 de enero, registró 3.200 casos de influenza y 232 hospitalizaciones. Aunque no se reportaron muertes durante ese lapso, las autoridades subrayan que la circulación del virus sigue siendo elevada y que la situación continúa dentro de parámetros epidémicos.
El secretario de Salud, Víctor Ramos Otero, explicó que, si bien los contagios bajaron respecto a las dos semanas anteriores —cuando se reportaron alrededor de 3.700 casos—, el descenso no es suficiente para declarar un cambio de fase.
“Es bueno que haya bajado, pero todavía estamos en nivel epidémico. Además, en esa semana muchos laboratorios y oficinas médicas estuvieron cerrados”, precisó.
Regiones y grupos más afectados
Las regiones con mayor incidencia en este periodo son Caguas, Bayamón y Ponce, mientras que los municipios de Yabucoa, Aguas Buenas y Comerío presentan las tasas más altas de casos en proporción a su población.
El grupo etario más afectado en la última semana analizada fue el de niños de 0 a 9 años, con 717 contagios, casi una cuarta parte del total. No obstante, la mayoría de las 96 muertes acumuladas durante esta temporada de influenza —que comenzó en el verano de 2025— corresponde a adultos mayores, lo que mantiene la preocupación por la población de riesgo.
Un virus que sigue circulando
La influenza es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que afecta la nariz, la garganta y los pulmones, con un periodo de incubación de cinco a siete días. Sus síntomas incluyen fiebre alta, tos, dolor de cabeza, dolores musculares, cansancio extremo, dolor de garganta y congestión nasal. En los niños es común que se presenten náuseas, vómitos o diarrea.
Ante este panorama, Ramos Otero reiteró un llamado a la responsabilidad social: pidió que las personas con síntomas no acudan al trabajo ni a la escuela, que utilicen mascarilla al visitar centros de salud, mantengan una higiene estricta de manos y eviten el contacto con personas enfermas.
Las autoridades insisten en que las próximas dos semanas serán decisivas para determinar si Puerto Rico logra contener la ola de contagios o si será necesario activar medidas extraordinarias para frenar la propagación del virus.


