México y Estados Unidos acuerdan gestión conjunta del agua del Río Bravo

El acuerdo técnico responde a sequía e incluye consumo humano y agricultura prioritaria


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Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

El Gobierno de México y el Gobierno de Estados Unidos alcanzaron un acuerdo técnico para la gestión de los recursos hídricos en la cuenca del Río Bravo, informó ambas partes el martes. Este entendimiento ocurre en un contexto de sequía extrema que afecta la región fronteriza y se basa en las disposiciones del Tratado de Aguas Internacionales de 1944, que regula desde hace más de siete décadas el uso y distribución de estas aguas compartidas.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México confirmó mediante un comunicado oficial que el acuerdo establece lineamientos técnicos y políticos para enfrentar la escasez de agua en la cuenca. La prioridad será asegurar el suministro para el consumo humano y la producción agrícola, ajustando las entregas conforme a las condiciones hidrológicas y los mecanismos del tratado.

El acuerdo especifica que México mantendrá el compromiso de entregar la cantidad mínima anual de agua pactada con Estados Unidos. La aplicación de este compromiso dependerá de la disponibilidad hídrica y buscará respetar los derechos de las comunidades afectadas por la escasez. Ambos gobiernos acordaron fortalecer los mecanismos de planeación y cooperación bilateral para una gestión más previsible y ordenada ante el escenario de sequía.

En las negociaciones participaron las instituciones federales responsables del agua y la agricultura de ambos países, además de entidades técnicas y diplomáticas encargadas de supervisar la aplicación del Tratado de Aguas de 1944. El acuerdo reafirma la importancia de la soberanía nacional sobre los recursos hídricos, así como el respeto a los principios de corresponsabilidad y beneficio mutuo establecidos en el tratado.

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