La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Durante 2025, más de 200.000 militares han abandonado o han sido declarados ausentes sin permiso dentro de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Esta cifra equivale a alrededor del 25% del total, estimado oficial en 800.000 efectivos. Hasta noviembre, las autoridades ucranianas difundían datos periódicos sobre deserciones, pero cesaron esta práctica tras registrar un máximo mensual el pasado octubre, con cerca de 19.600 casos. El promedio mensual al inicio del año oscilaba entre 17.000 y 18.000 abandonos, aumentando progresivamente en cerca de 1.000 casos cada mes durante diez meses.
El Estado Mayor General de Rusia, a través de su jefe, Valeri Gerásimov, ha estimado que las deserciones mensuales podrían alcanzar las 30.000. Aunque las autoridades ucranianas reconocen públicamente esta problemática, no han facilitado cifras concretas recientes. Datos recopilados por el Buró Estatal de Investigaciones y la Oficina del Fiscal General de Ucrania calculan más de 176.000 deserciones entre enero y octubre de 2025. Si esta tendencia continúa, las deserciones podrían superar las 214.000 en total o incluso llegar a 230.000 efectivos en el año.
La movilización en Ucrania comenzó con la introducción de la ley marcial y la movilización general el 24 de febrero de 2022, y se ha prorrogado en varias ocasiones. Actualmente, la obligación de movilización afecta a hombres entre 25 y 60 años, tras reducirse la edad mínima de 27 a 25 en abril de 2024. Además, una nueva ley que entró en vigor el 18 de mayo de 2024 ha endurecido las condiciones para esta movilización.
En los últimos meses, se han difundido vídeos en redes sociales que muestran operaciones de reclutamiento en espacios públicos, algunas con episodios de violencia en oficinas de reclutamiento. Las autoridades ucranianas no han actualizado los datos sobre estas operaciones, mientras que testimonios y grabaciones indican que algunas personas aptas para el servicio intentan abandonar el país o utilizan documentación médica para evitar la movilización.


