Jaime Goig
(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró que la Unión Europea podría plantearse la adopción de aranceles comerciales a determinados productos procedentes de China si no se avanza en la reducción del déficit comercial entre la UE y Pekín. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el periódico Les Echos, publicada tras su visita oficial a China.
Según Macron, la idea fue transmitida directamente a las autoridades chinas durante las reuniones mantenidas esta semana. El mandatario señaló que expresó a sus interlocutores que, si no se producía una respuesta por parte de Pekín, los países europeos podrían verse obligados en los próximos meses a estudiar medidas correctivas, incluida la introducción de aranceles a productos chinos, siguiendo precedentes adoptados por Estados Unidos.
El presidente francés indicó que ya ha discutido esta posibilidad con la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen. Sin embargo, advirtió que no será sencillo conformar una posición unificada dentro de la UE, dado que algunos Estados miembros mantienen una presencia económica significativa en China. En particular, Macron mencionó que Alemania podría oponerse a medidas de este tipo debido al peso de empresas alemanas en el mercado chino.
El mandatario francés también expresó que espera que las diferencias comerciales puedan resolverse por vías diplomáticas. Indicó que la solución deseada pasaría por un “rechazo mutuo” de las restricciones actualmente aplicadas por ambas partes: por un lado, las medidas europeas que afectan a la exportación de equipos vinculados a la fabricación de semiconductores, y por otro, las limitaciones chinas relacionadas con la exportación de metales de tierras raras.


