Jaime Goig
(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.
El ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó esta semana que el futuro de Ucrania no puede limitarse a los territorios actualmente ocupados o anexionados por Moscú, e incluyó de forma explícita Odesa dentro del marco de intereses estratégicos rusos. Las declaraciones, realizadas en el contexto de la evolución de la denominada operación militar especial, suponen una ampliación política del horizonte territorial ruso en el conflicto y refuerzan la lectura de que Moscú no contempla una salida negociada circunscrita únicamente al Donbás o al sur ya controlado.
Lavrov sostuvo que cualquier negociación futura deberá abordar el “destino histórico y político” de regiones que Rusia asocia con el concepto de Novorossiya, un término de uso recurrente en el discurso oficial ruso para referirse a amplias zonas del sur y este de Ucrania. En ese marco, mencionó no solo Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, sino también Odesa, junto con otras provincias como Járkov, Mykolaiv o Dnipropetrovsk. El jefe de la diplomacia rusa vinculó estas afirmaciones a la necesidad de garantizar, según Moscú, la seguridad estratégica del país y la protección de poblaciones consideradas afines.
Estas declaraciones se producen en paralelo a un nuevo informe del Ministerio de Defensa de Rusia, difundido el 16 de enero por la agencia TASS, en el que se detalla la evolución militar de la última semana. Según ese balance oficial, las Fuerzas Armadas rusas habrían tomado el control de cinco localidades adicionales y causado miles de bajas a las fuerzas ucranianas en los distintos sectores del frente, desde el eje norte hasta el área del Dniéper. El parte también destaca una intensa actividad de defensa antiaérea, con el derribo de drones, misiles y municiones guiadas.
La coincidencia temporal entre el endurecimiento del discurso político de Lavrov y la publicación de estos datos militares refuerza la idea de que Moscú busca consolidar una narrativa de iniciativa estratégica, tanto en el plano diplomático como en el militar. En ese sentido, Odesa adquiere un valor simbólico y geoestratégico clave: es el principal puerto ucraniano del mar Negro, un nodo logístico esencial y una ciudad de gran peso histórico, cultural y económico.
Desde el punto de vista internacional, las palabras del ministro ruso han sido interpretadas como una señal de distanciamiento respecto a los marcos de negociación deseados por la Unión Europea, que insiste en la integridad territorial ucraniana dentro de sus fronteras reconocidas anteriores a la intervención Rusa


