La normativa de Adif contradice la versión oficial sobre Adamuz

El reglamento interno define la renovación integral como sustitución total de vía, frente a las obras ejecutadas en el tramo


La Iberofonía La Iberofonía

Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.

La normativa técnica de Adif establece que una renovación ferroviaria considerada integral implica la sustitución completa de todos los componentes de la vía, una definición que no se corresponde con las actuaciones realizadas en el tramo de Adamuz (Córdoba), donde se produjo un grave accidente ferroviario.

El reglamento vigente del gestor de infraestructuras, actualizado en octubre de 2025 bajo la denominación NAV 7-1-3.7, especifica que una renovación integral supone la renovación total o sustitución completa de carriles, traviesas, balasto, sujeciones y aparatos de vía. Cuando solo se interviene sobre parte de estos elementos, la actuación se clasifica como renovación parcial.

En el tramo afectado por el siniestro, los trabajos ejecutados incluyeron la convivencia de carriles antiguos y nuevos, lo que dio lugar a soldaduras entre materiales de distinta procedencia y antigüedad. Una de estas uniones, entre un carril fabricado en 1989 y otro producido en 2023, está siendo analizada como posible origen del accidente, según las primeras valoraciones técnicas.

El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón, indicó que los indicios apuntan a la rotura de una soldadura como causa principal del siniestro y cuestionó que la intervención realizada pueda calificarse como integral conforme a los criterios técnicos vigentes. Barrón señaló que existía la percepción de que la línea de alta velocidad Madrid–Sevilla había sido completamente renovada tras más de tres décadas de funcionamiento.

Pese a ello, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, dirigido por Óscar Puente, mantiene que la actuación fue integral y sostiene que el proyecto, con una inversión superior a 700 millones de euros, cumple los estándares establecidos.

La discrepancia entre la definición normativa de Adif y la calificación oficial de las obras introduce un elemento adicional en el análisis técnico y administrativo del accidente, en un momento en que distintas instancias judiciales y de investigación evalúan posibles responsabilidades derivadas de lo ocurrido en Adamuz.

Artículos