Jesús D.Castillo
(México) Es escritor, obrero y empresario, además de militante de Vanguardia Mexicana. Es licenciado en Ingeniería Aeroespacial y autor de textos dedicados a la militancia de las Vanguardias Iberófonas Socialistas. Columnista en La República, donde aborda temas de política y filosofía desde una perspectiva socialista. Participa en talleres de lectura y debates filosófico-políticos, colaborando con figuras como Santiago Armesilla. Utiliza plataformas digitales para difundir ideas socialistas y fomentar el debate político.
El pasado 25 de noviembre agricultores pusieron un ultimátum al gobierno federal sobre resolver todos los problemas actuales o boicotear el mundial a escala nacional. ¿Pero que carajo?
Cronológicamente, y haciendo un análisis histórico político, tendríamos que ir hasta la revolución mexicana, la constitución del diecisiete, la administración de Cárdenas, el PRI del siglo XX, el neoliberalismo de Gortari y finalmente, morena; el partido yorkino.
¿Por que están encabronados los agricultores y transportistas haciendo el paro a nivel nacional hace un par de semanas? Es un tema más complejo de lo que parece ser.
Tal vez no solo ellos deberían estar enojados y protestando, sino también todos nosotros, y no lo digo simplemente por el hecho del tema del precio de los insumos, y el tratado de aguas, sino a la profundidad de la situación política y estructural.
¿Que defendía Cárdenas? Al que muchos lo han catalogado de cerrar el círculo político revolucionario, es decir, de institucionalizar la revolución por medio de un partido único, el cual maneja de manera centralizada el poder para ejercer planes y programas. Cito a Cárdenas;
“Hasta ahora se consideran miembros activos del partido a los campesinos, a los obreros manuales, a los empleados públicos y a los miembros del ejército nacional, tomando en cuenta que estos últimos son el pie veterano y los sucesores de los primitivos ciudadanos que con un espíritu civil ejemplar se declararon defensores de la Constitución y del honor nacional, haciendo triunfar un movimiento unánime del país”
Es decir, que los campesinos, eran parte del partido, los eleva a defensores de la constitución y los honora a nivel nacional.
Pero hay aún más…
“Se pensó que deberían considerarse incluidos en él a todos estos sectores, porque unos y otros formaron la masa de la opinión y constituían los objetivos de la reforma social involucrada en la defensa de nuestras instituciones y porque esta masa tenía que ser adicta a una causa
como es la gubernamental, que para ellos es la clave de su seguridad laborante y garantía no sólo de sus libertades ciudadanas, sino de sus conquistas sociales.”
Conquistas sociales, es decir, que son actores activos políticos y conquistadores sociales.
Claramente el tata reformó a México, y no solo eso, si no que construyó el México y las instituciones que conocemos hoy en día. El PRI nacional desarrollista construyó; IMSS (1943), ISSSTE (1959), SSA, SEP (1921), INAH (1939), INBA (1946), Conacyt (1970), Banxico (1925) (antes del PRI), Pemex (1938), CFE (1937), Nafinsa (1934), CTM (1946). Programas no solo sociales, sino formas de organización popular para ejercer los poderes ascendentes de la población.
Lo que conocemos hoy, son los restos históricos e instituciones de lo que construyó el PRI, el ejemplo que todos conocemos es el IMMS, se está cayendo a pedazos, porque, como les digo, lo construyó el PRI, desde la administración de Manuel Avila Camacho, y en el contexto de la
SGM. El PRI fue más transformador que morena, pueda que le duela a Obrador y a los obradoristas, pero es la realidad. Aparte de que el PRI fue más soberano en su contexto que morena y sus inclinaciones angloamericanas.
Pero, como sabemos el PRI se fue al carajo, y sucede algo muy interesante con esto. Y para ello José Luis Vázquez explica algo sumamente esencial, lo cito:
“En el momento del desarrollo en que el PRI, un desarrollo técnico de industrias y tal, llega a su tope en siglo XX, y es incapaz de reinventarse, ¿que es lo único que queda?… pues su fragmentación, y en la fragmentación, el sistema político mexicano es incapaz de generar un
nuevo modelo de desarrollo, y por tanto, de generar concepciones propias de su historia, y de su educación, entonces lo único que queda es subsumirse de lleno, de lo que viene de fuera.”
¿A que se refiere con subsumirse? Bueno a subordinarse a ideologías y desarrollo extranjero. Y justamente en la época revolucionaria mexicana, Roberts Lansing, secretario de estado de Washington, vio lo primordial que era ofrecerle a los mexicanos ambiciosos un lugar en las universidades, para que así, estos, hagan lo que nosotros en Washington queremos, sin necesidades que se los decírselos.
A lo que Marcelo Gullo llamaría una subordinación ideológica cultural (Marcelo Gullo, 2008). Y en México, esa subordinación es muy profunda. Es ahí cuando el PRI llegando a su tope llega el neoliberalismo. El mismo PRI tenía sus contradicciones, implosionando por dentro, una de esas contradicciones es que, era y es un partido liberal socialdemócrata, keynesiano, con un estado de bienestar democrático muy bien cimentado. Y como decimos, el liberalismo, todo lo sagrado lo profana, todo los solido lo desvanece en el aire (Marx, Engels, 1848). Era cuestión de tiempo que el PRI implosionara. Solo había que dejar que la democracia liberal burguesa realmente existente, el congreso, el senado, los poderes; judicial, legislativo y judicial, más la acción política imperial de angloamérica, moviera sus engranes, insisto, cuestión de tiempo.
Y una de esas contradicciones se da precisamente en 1944, con el tratado de aguas. Que involucra el río colorado, Tijuana y el río bravo, entre otros. En el contexto de la SGM, cuando Avila Camacho tiene que afianzarse y ser partícipe de uno de los bandos de la guerra, se alinea a EE.UU., incluso uno de los revolucionarios marxistas anti imperialistas, el líder sindical,
Vicente Lombardo Toledano se alinea a los intereses panamericanistas. (Toledano, 1942)
Lo que podemos observar detenidamente y desmenuzando el Tratado de Aguas Internacionales de 1944 entre México y Estados Unidos con datos objetivos, considerando caudales, usos del agua, evolución demográfica, agrícola y climática. Sacamos conclusiones concretas muy específicas. El tratado es asimétrico por diseño, pero no necesariamente injusto
si se considera el contexto histórico (1944): México obtenía por primera vez derechos sobre el Colorado, a cambio de dar a EEUU derechos sobre una parte de los ríos mexicanos del Bravo. En caudal absoluto: México recibe del Colorado 1,850 millones m³/año, y debe entregar en el Bravo un mínimo de 432 millones m³/año en ciclos de 5 años (pero en realidad, a menudo entrega más por la regla de “un tercio de los aportes”). En años normales, lo que México entrega en el Bravo (de sus propios ríos) puede ser similar o mayor a lo que recibe del Colorado en volumen, pero la calidad del derecho es diferente: el derecho de EEUU sobre ríos mexicanos es visto por muchos como una concesión mayor. Hoy con sequía: En el Bravo, México sufre para cumplir; en el Colorado, sufre recortes pero mantiene un piso.
¿Quién gana más neto? Depende de la cuenca:
- Colorado → México gana (sin tratado, tendría mucho menos).
- Bravo → EEUU gana (obtiene derechos sobre agua de ríos que están en territorio mexicano).
En balance general, considerando el valor estratégico del agua del Colorado para el desarrollo del noroeste mexicano, el tratado fue benéfico para México al momento de firmarse. Sin embargo, la sobrexplotación y sequía han hecho más onerosa la parte mexicana en el Bravo, y la demografía ha aumentado la dependencia del Colorado.
En un análisis puramente cuantitativo de derechos sobre agua que sin tratado serían totalmente nacionales, EEUU obtiene más concesión de México (agua de ríos mexicanos) de lo que México obtiene de EEUU (agua de ríos estadounidenses), si excluimos el Colorado que era ya casi totalmente usado por EEUU antes de 1944. Por eso, en el Bravo, diríamos que EEUU
es el “becerro echado” que más mama; en el Colorado, México es el beneficiado relativo a no tener derecho previo.
Globalmente, dado que el volumen del Colorado es mayor y el derecho mexicano ahí es creado ex-novo, el tratado puede verse como equilibrado en 1944, pero hoy, con la escasez en el Bravo, la presión la sufre México, y EEUU ejerce su derecho a ese agua mexicana.
¿Pero, que relación tiene el tratado de aguas de 1944 con hoy? ¿Paso gigante para el 92? ¿Y el mentado neoliberalismo? El neoliberalismo es una forma nueva de liberalismo, algo que por cierto, nosotros desde nuestro marco teórico criticamos duramente, incluso desde su raíz. Si, incluso a Benito Juárez, ya que el fue quien lo implantó políticamente, pero tampoco negando su labor histórica. Porque si, la historia está ahí, en el pasado, y que ahí se quede.
Es gracioso que Obrador y la 4T critique el neoliberalismo, y al mismo tiempo ponga a benito Juárez como el máximo libertador liberal. Desde el marco teórico de MatPol es en realidad, contradictorio. ¿Por que hablar del neoliberalismo, la revolución y de Cárdenas? Bueno, somos herederos de ello, y actualmente la constitución de 1917 es la carta magna de la república. Son eventos que no existen aislados en el tiempo. Estos nos influyen en nuestra forma de relacionarnos con más cosas de las que pudiéramos pensar.
Bien, constitución… ¿Y que dice el artículo 27? Que todos los recursos naturales del suelo y subsuelos, incluyendo sus aguas son de la nación.
En 1992 con Salinas de Gortari, la administración que rompe con el viejo PRI industrial, reformó una nueva ley de aguas, y para rematar en 1994 entra en vigor el TLCAN. Un supuesto tratado de libre comercio con EEUU y Canadá.
Siguiendo en el tiempo y al tratado de aguas, el 2020 hubo un conflicto entre ambas naciones por el tema del aguas, los agricultores tejanos presionaban a su gobierno estatal y federal por falta de agua. La administración de Lopez Obrador como no podía ser de otra manera finalmente cedió, generando un problema agrícola muy profundo en el estado de Chihuahua, no es gratuito que sea uno de los estados de la república que sea anti-morenista.
Por ello Trump presiona demandando agua mexicana o imponer aranceles.
Así que si, nuestras economías están interconectadas, son interdependientes, pero asimétricas, si se cae una, se cae la otra, pero al final del día, asimétricas.
Por un tema de desarrollo de las fuerzas productivas, por las cadenas de valor, la relación políticas y económicas con EE.UU., y con el resto de países, porque si, hay proteccionismo ante el resto del mundo, a excepción con EE.UU. Con el vecino se tiene una apertura casi total al flujo de mercancías. Una estructura muy bien cimentada nos ata al imperio, insisto en esto,
no por nada somos Estados Unidos Mexicanos. Somos parte del imperio angloamericano, pero no de un imperio generador, sino, uno que funciona como aspiradora de recursos naturales y humanos.
Así que si. Si hay malestar no debe ser solo agrícola, sino generalizado.
Por supuesto morena o su líder Claudia S. No admitirán un alejamiento del T-MEC o tratados de aguas, no pueden permitirse dejar de comprar pan para hoy. ¡Las elecciones son próximas!
¡Sí hay hambre para mañana sería culpa del neoliberalismo!


