La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El segmento de alto nivel del ochenta período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas inició el 23 de septiembre y finalizó el lunes reciente en Nueva York, donde más de cuarenta delegaciones nacionales solicitaron la eliminación del embargo impuesto por Estados Unidos a Cuba. Estas solicitudes fueron manifestadas ante el plenario del organismo internacional.
Entre los participantes, el embajador Dionisio Da Costa Babo Soares, representante permanente de la República Democrática de Timor Oriental, destacó tanto el daño ocasionado por las restricciones económicas, comerciales y financieras como la colaboración existente entre ambos países en el sector sanitario. Señaló el impacto de estas políticas en el acceso a productos esenciales para la población cubana y defendió la exclusión de Cuba de listados internacionales relacionados con terrorismo.
En la misma sesión, el ministro de Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua, Denis Moncada, manifestó la solidaridad de su país con Cuba y Venezuela y calificó las medidas coercitivas unilaterales contra ambas naciones como sanciones que afectan a sus poblaciones. Estas intervenciones se sumaron a pronunciamientos similares de otras delegaciones oficiales durante el segmento de alto nivel.
Las intervenciones provinieron de países de América Hispana, África, Asia y Oceanía, reflejando una amplia corriente de opinión global que cuestiona la vigencia del embargo a la República de Cuba. Entre las naciones que expresaron su postura se encuentran Brasil, Surinam, Sudáfrica, Mozambique, Colombia, Vietnam, Angola, Nauru, Namibia, Guyana, Congo, Bolivia, Gabón, Ghana, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Gambia, Dominica, Tanzania, Uganda y México.
El pronunciamiento sobre la situación de Cuba refleja el interés de diversos Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas en debatir y revisar las políticas que afectan el desarrollo económico y social del país insular. Las sesiones concluyeron con el respaldo reiterado a las solicitudes para levantar el embargo y la convocatoria a reconsiderar las posiciones internacionales que lo mantienen.


