La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El presidente de la República, José Jerí, defendió este lunes la reunión nocturna no registrada que sostuvo con el empresario chino Zhihua Yang en un chifa del distrito limeño de San Borja, episodio que ha generado cuestionamientos políticos por haberse producido fuera de la agenda oficial y con medidas de ocultamiento personal.
En declaraciones a la prensa, el jefe del Estado negó cualquier irregularidad y sostuvo que su conciencia está tranquila.
“A veces uno hace cosas buenas que parecen malas, pero en este caso descarto categóricamente cualquier acto irregular”, afirmó al referirse al encuentro, que fue captado por un reportaje periodístico.
Jerí explicó que la cita tuvo como único objetivo coordinar actividades protocolares por el ‘Día de la Amistad Perú-China’, previsto para el 1 de febrero, y aseguró que no estuvo solo, ya que se encontraba acompañado por su equipo de seguridad.
“Mi seguridad ha ido conmigo. No puedo escaparme de mi seguridad. Mi seguridad me protege justamente”, subrayó.
Licencia partidaria y distanciamiento de Somos Perú
El mandatario también respondió al proceso disciplinario anunciado por el vocero de Somos Perú, Héctor Valer, señalando que se encuentra con licencia de la organización política.
“Yo ya he mandado mi licencia al partido. En consecuencia, tengo licencia con la bancada. Es un tema de interpretación”, declaró, al tiempo que sostuvo que su prioridad es combatir la inseguridad ciudadana.
Respaldo al paro de transportistas
En paralelo, José Jerí expresó su respaldo al paro de transportistas convocado para este 14 de enero, en protesta por la ola de extorsiones y violencia que afecta al sector. El presidente afirmó que el Gobierno acompañará simbólicamente la movilización.
“Nosotros los vamos a acompañar. Estas medidas no son contra el Gobierno, son un reclamo del sector transporte y también un jalón de orejas que estamos asumiendo”, sostuvo.
Jerí calificó la protesta como una muestra de empatía y solidaridad con los conductores, a quienes definió como uno de los principales blancos del crimen organizado.
“Ellos son ahora el principal objetivo y tenemos que estar con ellos”, concluyó.


