La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
Un alto funcionario de seguridad de la República Islámica de Irán informó que el país responderá de manera asimétrica frente a nuevas amenazas contra su infraestructura energética. Tras el ataque reciente a la red energética de Assaluyeh, el responsable señaló que la reacción iraní fue proporcionada, pero que futuras amenazas recibirán respuestas más contundentes.
Estas declaraciones se producen tras las afirmaciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que su gobierno destruiría varias plantas eléctricas iraníes si el estrecho de Ormuz no se reabría para tránsito marítimo en 48 horas. Esta zona es estratégica para el comercio internacional de hidrocarburos y las tensiones sobre su acceso suelen desencadenar respuestas por diversos actores regionales y globales.
En respuesta, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán aseguró que, ante ataques a sus plantas eléctricas, el país llevaría a cabo represalias contra infraestructuras energéticas y de información de Estados Unidos y sus aliados en la región. Estas advertencias evidencian la preocupación por una posible escalada militar en el golfo Pérsico y zonas próximas.
La tensión ha aumentado en días recientes, impulsada por acusaciones mutuas entre ambos gobiernos sobre el impacto real de los enfrentamientos previos y daños a instalaciones estratégicas iraníes. Además, fuentes oficiales indicaron que Irán lanzó misiles balísticos sobre la isla de Diego García, sede de una base militar estadounidense relevante. El gobierno iraní reafirmó su disposición a garantizar el paso de naves de terceros países, como Japón, por el estrecho de Ormuz, siempre que no estén condicionados por presiones externas.


