Jaime
El Congreso aprobó una ley que designa como terroristas a las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), incrementa sanciones por extorsión, reclutamiento y financiamiento criminal, y autoriza construir un penal de alta seguridad dedicado a estos reclusos. La iniciativa llega tras la evasión de 20 pandilleros de la prisión de Fraijanes II, hecho que precipitó cambios en la cúpula de seguridad.
El presidente Bernardo Arévalo aceptó la renuncia del ministro del Interior y de dos altos mandos, y anunció un censo penitenciario y medidas correctivas urgentes; la Fiscalía allanó Gobernación en la investigación por la fuga.
Las fuerzas de seguridad informaron recapturas parciales y detenciones de funcionarios presuntamente implicados en la evasión, mientras el Legislativo defendió la urgencia de cerrar brechas legales frente a estructuras criminales transnacionales.
La norma alinea a Guatemala con respuestas punitivas que ya aplican vecinos regionales, aunque abre el debate sobre controles judiciales, derechos humanos y eficacia penitenciaria.


