La Iberofonía
Equipo de edición de La Iberofonía, medio de comunicación del Ateneo Iberófono Juan Latino.
El gobierno de los Estados Unidos comunicó el 24 de octubre su intención de intensificar medidas para contrarrestar la influencia de Rusia, China e Irán en los países de América Hispana.
El anuncio fue realizado por el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, quien indicó que la administración mantiene una vigilancia constante sobre actores considerados adversarios con capacidades similares y resaltó la necesidad de enviar un mensaje firme respecto a organizaciones vinculadas al narcotráfico en el continente.
Hegseth afirmó que se ha permitido un incremento prolongado de la presencia e influencia de otros gobiernos en el hemisferio occidental y que, según esta perspectiva, la actividad creciente de actores estatales en la región representa una amenaza directa para la población estadounidense.
En septiembre, se difundieron fragmentos de una nueva Estrategia de Defensa Nacional en preparación por parte del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Esta estrategia plantea una reorientación de prioridades para pasar de la disuasión directa de Rusia o China a reforzar la defensa del territorio continental de Estados Unidos y la seguridad en el hemisferio occidental.
La versión anterior, de octubre de 2022, bajo la presidencia de Joe Biden, señalaba el objetivo de contener a Rusia como amenaza inmediata para el orden mundial y competir con China por el liderazgo global.
Las autoridades estadounidenses subrayan que el fortalecimiento de relaciones bilaterales y la implementación de políticas de seguridad regional buscan responder a la creciente presencia de gobiernos extranjeros considerados adversarios.
Entre los objetivos de las nuevas disposiciones figura también el enfrentamiento a estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas, vistas como factores de desestabilización que podrían ser aprovechados por potencias extranjeras.
Este anuncio se produce en un contexto internacional marcado por el incremento de tensiones geopolíticas y la redefinición de alianzas regionales. Según los representantes del gobierno estadounidense, la política busca limitar la influencia de actores extrarregionales y reforzar la seguridad nacional en un entorno de competencia global.


