Dos presos escapan de cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú

El Ministerio de Justicia confirma la fuga de dos internos de alta peligrosidad en la madrugada del lunes en Alto Paraná

Municipalidad de Minga Guazú, Paraguay

Juan Lacomba Juan Lacomba

(España) Editor de la Iberofonía, es licenciado en Derecho y en Relaciones Laborales. Sindicalista y delegado electo desde 2012, actualmente vicepresidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Sagunto, Valencia. Es además formador y técnico superior en Salvamento y Socorrismo.
Aporta un profundo conocimiento del ámbito laboral, la negociación colectiva y las relaciones laborales en la administración pública.

Dos internos considerados de alta peligrosidad se fugaron en la madrugada del lunes 19 de enero de 2026 de la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú, ubicada en el Departamento de Alto Paraná, según informó el Ministerio de Justicia. La evasión se produjo tras la utilización de herramientas manuales con las que lograron salir de sus celdas y cortar el tejido perimetral del establecimiento penitenciario.

Los fugados fueron identificados como César Lino Aguirre Leguizamón y Justo Pastor Morel, ambos condenados por delitos de robo agravado. De acuerdo con los datos oficiales, Aguirre Leguizamón cumplía una pena de 10 años de prisión, con fecha de finalización prevista para el 13 de junio de 2026. Por su parte, Morel había sido sentenciado a 15 años de privación de libertad por el mismo tipo penal.

Desde el Ministerio de Justicia se indicó que los internos utilizaron un alicate y una sierrita para vulnerar las estructuras de seguridad del penal. Tras abrir sus celdas, atravesaron sectores internos y cortaron el tejido exterior, logrando abandonar el recinto sin ser detectados de inmediato.

El comisario Carlos Acosta, director de Policía del Alto Paraná, explicó en declaraciones a Radio Monumental 1080 AM que los reclusos aprovecharon un descuido en la cobertura de una de las garitas de vigilancia. El jefe policial detalló que el penal cuenta con seis garitas, de las cuales tres están bajo custodia de efectivos policiales y las restantes a cargo de agentes penitenciarios.

Según Acosta, “la garita por donde salieron es la que correspondía cubrir al agente penitenciario”. Esta circunstancia facilitó el desplazamiento de los internos hacia el perímetro exterior del establecimiento.

Por su parte, Rubén Peña, director general de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio de Justicia, admitió que los fugados lograron atravesar accesos que deberían haber permanecido cerrados con candado. Asimismo, señaló que los internos cruzaron zonas que cuentan con sistemas de videovigilancia, incluidas cámaras térmicas y dispositivos con detectores de movimiento.

El funcionario reconoció que el sistema penitenciario enfrenta limitaciones en la dotación de personal. Indicó que no disponen de suficientes guardiacárceles para cubrir de forma permanente centros como la cárcel de Martín Mendoza, la penitenciaría de mujeres de Emboscada y la propia prisión de Minga Guazú, motivo por el cual solicitaron apoyo operativo a la Policía Nacional.

En relación con versiones que apuntan a una supuesta falla del centro de monitoreo, Peña afirmó que no ha recibido reportes oficiales que confirmen desperfectos técnicos. “Desde mi conocimiento, todas las cámaras están funcionando y no tengo ningún informe de que alguna no lo esté”, aseguró.

La fuga se suma a antecedentes registrados en el mismo penal. El 26 de marzo de 2025, ocho internos escaparon de la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú desde una celda que se encontraba sin candado. En ese grupo se encontraban reclusos de alta peligrosidad, entre ellos Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, quien, según las autoridades, optó por no huir en esa ocasión.

Las autoridades policiales y penitenciarias continúan con los operativos de búsqueda de los dos fugados y con la revisión de los protocolos de seguridad del establecimiento, mientras se analizan las responsabilidades administrativas vinculadas a la evasión.

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