Crece el interés en trabajar para el Servicio de Inmigración

Aumentan los arrestos de inmigrantes.


Jaime Jaime

El número de personas interesadas en trabajar para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (Immigration and Customs Enforcement, ICE) ha crecido de forma notable en Puerto Rico, en paralelo al aumento de los arrestos de inmigrantes sin estatus legal en la isla.

Según informó Rebecca González Ramos, (en la foto) directora de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (Homeland Security Investigations, HSI) en San Juan —la rama investigativa del ICE—, más de 700 personas han solicitado unirse al cuerpo desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca a comienzos de 2025.

El año fiscal federal, cerrado el pasado mes de septiembre, refleja un fuerte incremento en las detenciones migratorias y en las confidencias ciudadanas —informes anónimos sobre actividades presuntamente ilegales—. González Ramos destacó también un cambio “drástico en el nivel de agresividad” con el que los agentes federales están siendo recibidos en algunos operativos, señalando un clima social más tenso y polarizado.

Pese al endurecimiento de las operaciones, la directora precisó que no se han emitido nuevas órdenes o requerimientos a las autoridades locales sobre inmigrantes sin estatus definido, insistiendo en que las acciones actuales se desarrollan dentro del marco operativo habitual del ICE en el Caribe.

El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha marcado un giro restrictivo en la política migratoria del país. Desde enero de 2025, su administración ha impulsado una serie de medidas que refuerzan el control fronterizo y amplían la cooperación entre agencias federales. Entre ellas destacan:

La reactivación de acuerdos de deportación acelerada para inmigrantes con antecedentes o sin documentación.

El incremento del presupuesto del ICE y la Patrulla Fronteriza, con especial énfasis en la formación de nuevos agentes.

La ampliación del programa “Remain in Mexico”, extendido a otros puntos del Caribe, lo que afecta indirectamente a las rutas migratorias que llegan a Puerto Rico.

Puerto Rico, por su condición de territorio estadounidense y puerta de entrada desde el Caribe, ha visto aumentar el flujo de personas que intentan llegar desde República Dominicana, Haití o Cuba. Las autoridades federales sostienen que la isla se ha convertido en un punto clave de tránsito migratorio y de redes de tráfico humano, lo que explica el aumento tanto de arrestos como de solicitudes para ingresar en las fuerzas de seguridad. Sin embargo, que estas políticas pueden tensionar aún más la relación entre las comunidades migrantes y las autoridades, en un territorio que ya enfrenta desafíos económicos y sociales propios.

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