Jaime Goig
(España) Presidente del Ateneo Iberófono Juan Latino, político, comunicador y escritor con amplia experiencia en medios (Onda Cero, El País…). Ha sido director de comunicación en varias empresas españolas y ha desarrollado proyectos en sectores donde compiten marcas como Apple o Google. Su trayectoria combina información, narrativa y producción audiovisual. Actualmente estudia diversas disciplinas en el Instituto Beatriz Galindo – La Latina. Es editor en La Iberofonía.
El número de homicidios en Costa Rica ha alcanzado las 815 muertes en lo que va de 2025, una cifra que confirma la tendencia creciente de violencia que las autoridades ven señalando desde comienzos del año. El dato corresponde al último informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que también registró cinco asesinatos adicionales durante el último fin de semana en distintos puntos del país. Esta actualización fue difundida por el medio Prensa Latina, que recoge las declaraciones institucionales y el balance más reciente del organismo de investigación criminal.
El aumento de la criminalidad homicida sitúa a Costa Rica en una situación de excepcional gravedad en comparación con sus registros históricos. El país ya había cerrado 2024 con 907 asesinatos, el número más alto desde que existen registros modernos. Los analistas coinciden en que el repunte está directamente vinculado a la expansión de estructuras criminales dedicadas al narcotráfico, la disputa por territorios de distribución y los ajustes de cuentas entre células locales y organizaciones transnacionales.
Los cinco homicidios registrados el último fin de semana encajan en esta dinámica. Aunque cada expediente continúa bajo investigación, agentes del OIJ apuntan a patrones recurrentes: uso de armas de fuego, ejecuciones rápidas en espacios públicos y agresiones que muestran planificación previa. Estos factores refuerzan la tesis de que la mayoría de los casos no son hechos aislados, sino expresión de una competencia creciente entre grupos delictivos.
Las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública han señalado que continúan los operativos de intervención en zonas costeras, corredores de transporte terrestre y áreas urbanas densamente pobladas, donde se concentra una parte importante de los asesinatos. Sin embargo, diversos sectores sociales, universitarios y organizaciones civiles advierten que la respuesta policial es insuficiente si no va acompañada de medidas estructurales. Entre las propuestas destaca el fortalecimiento de la investigación criminal, una política nacional contra el crimen organizado más amplia y programas sociales orientados a jóvenes en riesgo.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene su mensaje de firmeza frente a la criminalidad. Según declaraciones recogidas por Prensa Latina, la coordinación entre el OIJ, la Fiscalía y los cuerpos policiales será fortalecida para acelerar las investigaciones y mejorar la capacidad de respuesta inmediata en los cantones más afectados. No obstante, los propios datos oficiales revelan la magnitud del desafío: Costa Rica está a pocas semanas de cerrar uno de los años más violentos de su historia reciente.


